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  Alkatrool, la isla prisión, es la próxima zona que llegará al Mundo de los Doce y que podrás descubrir en la actualización del 8 de octubre. El lugar del Mundo de los Doce con la mayor concentración de criminales había permanecido secreto hasta ahora... ¿por qué haber mantenido secretos hasta hoy a tantos presos? ¿Qué oscuros secretos oculta la prisión de Alkatrool? Hito nos cuenta su historia en este apasionante artículo.

Una isla apartada de todos y de todo


La isla de Alkatrool se encuentra en medio del mar, a una distancia bastante superior al alcance de cualquier cañón desde otra orilla. Su construcción surgió de la mente de una antigua hermandad de héroes. Uno de ellos, el Caballero Justicia, ya había participado en la construcción de un edificio de este tipo y por eso fue de los que más activamente ayudó en la construcción de esta prisión.

La idea era construir una fortaleza –sólida y cerrada como una caja fuerte– para encerrar en ella a los peores criminales del Mundo de los Doce. Justicia había pensado a todo: en esta isla no había zapas en esta isla abandonada, ni mucho menos cañones. Además, este último medio de transporte sería demasiado aleatorio por culpa de los grandes vientos que azotan perpetuamente la isla, y serviría antes para acabar en medio del océano que para escapar de Alkatrool.

El Caos de Ogrest dificultaría la navegación marítima hasta la isla, pero el barco sería el único modo de acceder a la isla… ¡o de escaparse de ella!


Justicia casi lo tenía bien claro: ese sería el lugar ideal para encerrar a todos los bellacos y facinerosos del mundo que había detenido, y así impedir que volvieran por sus lares. Una roca perdida en medio de la mar, esculpida al ritmo de las olas del Caos de Ogrest.
 

Una fortaleza magistral


Estructuralmente, la prisión es un gigantesco edificio repartido en distintos niveles. En él, muchas celdas han sido construidas a medida para un criminal concreto, pensando en controlar su inmenso poder, pero a la vez facilitándole todo lo que necesita para sobrevivir en una autarquía total. Ducha, sala de musculación, comedor, cocina, lavandería, calderas, huerto, enfermería, administración… estos son algunos de los lugares que componen esta caja de Pandora.

Las murallas de la carcel se elevan varias decenas de metros por encima de los barrancos de la isla, y sus cimientos se hunden profundamente en la superficie rocosa de la isla.

Unos guardias únicos en el mundo

Para preservar esta isla, y sobre todo para vigilar a sus «invitados», hubo que recurrir a auténticos guardas, incorruptibles, firmes y justos. Como fue imposible encontrar a un solo ser humano que correspondiera con estas exigencias y que aceptara quedarse en la isla, muy pronto se tomó la decisión de enviar a trooles para hacer de carceleros: acababa de nacer la leyenda de «Alkatrool». (Hay que decir que la decisión no fue fácil, pues el nombre de «Alkatruyo» también tenía sus adeptos… pero ningún argumente es tan fuerte como el puño de un trool en plena cara)

Seguro que te estás preguntando «Pero… ¿por qué trooles?». La respuesta es tan simple como los propios trooles:

  • Son unos guerreros poderosos y belicosos.
  • No son lo bastante listos como para convencerlos con seductores discursos.
  • No comprenden el valor de los kamas, lo que hace que sea imposible corromperlos.
  • No soportan que alguien sea más fuerte que ellos, así que se aplicarán a fondo en «calmar» a los presos más agitados.

Su único posible inconveniente sería su escasa movilidad… por eso fue decidido que les acompañaran algunos medilubos que compensaran este punto débil de los guardias trool.

Más allá de las consideraciones puramente funcionales, seguía existiendo un problema: la comunicación con los guardias.

El fallo de la fortaleza

Aunque algunos esbirros quisieran liberar a su líder, la entrada de Alkatrool está fuertemente custodiada: Un solo caladero donde amarrar un bote, una isla azotada por fuertes vientos que impiden escalar sus acantilados (eso si no acabamos antes espetados contra ellos por culpa del oleaje) así como cualquier intento de aproximación aérea, una única puerta blindad, 15 guardas trool, y sus fieles medilubos… ¡Esto frenaría hasta al más audaz!

El único fallo que nunca fue estudiado, fue el de un ataque subterráneo... Pero ninguna máquina conocida del Mundo de los Doce puede escavar tan profundo para pasar desde la orilla más cercana, bajo el mar, hasta Alkatrool.

El anonimato de los maleantes


Limpar el Mundo de los Doce de su peor escoria, esa es la función de Alkatrool.

Meterlos en la isla, encerrarlos con doble llave y asegurarse de retirarles sus poderes… o al menos de disminuirlos. Luego, olvidarlos por siempre para que nadie sepa qué tipo de supervillanos pueden vivir en el Mundo de los Doce.

...

¿Cómo? ¡Ha! que quieres que te hable un poco de esos supervillanos.. ¿seguro que luego no te darán pesadillas? Bueno, vale... Dentro de muy poco volveré para presentar al primero de ellos: Megatún. Pero, para amenizar la espera, aquí puedes ver un pequeño trailer...
 

Categoría: Game design