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Hola, habitantes de la superficie. Ha llegado a mis oídos que os habéis estado haciendo muchas preguntas sobre nosotros desde que un terrible descuido nos descubriera ante vosotros. No fue lo que se dice un buen primer contacto y nos habría gustado que todo ocurriera de otra forma.
Pero, estaréis pensando que no tengo modales. Permitidme que me presente: mi nombre es Wick Ylics, gran historiador y bibliotecario al servicio de la familia real del pueblo steamer. Me ha enviado nuestro regente para que hable con vosotros y os enseñe cosas sobre nuestro pueblo, nuestra historia y el futuro que nos gustaría construir junto a vosotros.

Los primeros textos que hablan de nosotros datan de antes del Gran Cataclismo, del Caos de Ogrest, antes incluso del comienzo del siglo VIII, en plena Edad de los Dofus.

«Aunque estamos seguros de haber encontrado los restos de una antigua civilización en las costas de Sufokia, aún nos queda saber qué ha sido de sus representantes. Las extrañas máquinas encontradas bajo el templo de Oktapodas nos hacen pensar que el pueblo steamer podría haber huido de la superficie y haberse refugiado en las profundidades marinas. En cualquier caso, su nivel de tecnología (o tecnomagia, como aparece escrito en los textos hallados) parece muy elevado. ¿Quizás podríamos utilizarla?»
Bart Kito, conocido como Shipirón. 642

Poco a poco, los sufokeños se convirtieron al culto de Oktapodas y acabaron siendo el nuevo pueblo steamer, nuestros ancestros. Pero, al igual que para vuestros antepasados, el Caos de Ogrest acabó con la tranquilidad de los nuestros.

«Parece que el rey Agón se haya vuelto loco. Evidentemente, nadie se atreve a decírselo y todos le siguen sin rechistar. La pérdida de su hija durante el diluvio ha acabado con él. Ahora parece que su espíritu estuviera poseído por esa gema violácea, la stasili. Solo habla de ella, tiene puestas todas sus esperanzas en ella. No estoy seguro de que nuestra vieja tecnomagia funcione bien con esta extraña piedra. Imagino que, mientras tengamos el control, todo irá bien. Por ahora, nuestras armaduras mecánicas necesitan que uno de nosotros esté a bordo para dirigirlas. Pero estamos realizando pruebas para que estos seres de madera y acero puedan ser autónomos. Quizás esa sea nuestra evolución. ¿Quién soy yo para juzgarlo?»
Güin Dhar. 790

Aunque este joven científico no pensara de ese modo, habíamos encontrado nuestra vía. El pueblo de Sufokia, queriendo escapar del Caos de Ogrest, siguió los pasos de los primeros steamers. Construyeron una cúpula en el fondo de los océanos y edificaron una gigantesca ciudad. Como pensaban que la vida en la superficie se había extinguido, bautizaron su ciudad como Sufokia, en memoria de su vida pasada.

Allí, apartados de todo, los reyes se fueron sucediendo y el pueblo cambió.

«¡Nuestra investigación sobre la tecnomagia va por buen camino! ¡Los sufokeños son más fuertes que nunca! Hemos encontrado la forma de paliar la debilidad de nuestros cuerpos orgánicos. Poco a poco, los obreros remplazan sus miembros cansados por prótesis que funcionan con energía Stasis. Aunque los primeros steamers ya controlaban la tecnomagia, creo que podemos decir, sin que suene vanidoso, ¡que gracias a la stasili los hemos superado! El hombre moderno será mecánico. ¡Pensemos en todas las ventajas que nos proporciona esta habilidad que nos caracteriza! Desde nuestras casas hasta nuestros cuerpos, la Stasis fluye en nosotros, nos une como si de una conciencia colectiva se tratase. Ya es hora de que hagamos comprender a los que quieren permanecer como Oktapodas les trajo al mundo, que nosotros, los steamers modificados, somos superiores a ellos. ¡Que Rushu acabe con esos anticuados! Solo nuestra tecnomagia y nuestras capacidades cognitivas más desarrolladas ¡han permitido que nuestro pueblo siga hoy en día con vida! Debemos apropiarnos del poder, de la ciudad, y convencer a nuestros semejantes para que modifiquen sus cuerpos, como nosotros hemos hecho con los nuestros, ¡por las buenas o por las malas! Quién sabe, quizás estemos en condiciones de volver a la superficie y acabar con cualquier tipo de resistencia. Nosotros vivíamos en la superficie, ¡esas tierras nos pertenecen por derecho!»
General Sir Cerón. 816

Sin embargo, nuestro magnánimo rey hizo nocmpartía esta opinión y, protegiendo a todo coste a sus congéneres no modificados, consiguió reprimir la rebelión. Este acontecimiento es conocido como la Rebelión de las Máquinas. Unos días oscuros en los que la guerra interna causó estragos. No obstante, al final de estos acontecimientos, la paz se instauró entre los dos bandos. Se retomaron las modificaciones corporales, pero las tensiones habían desaparecido. La familia real se comprometió solemnemente a no recurrir a ninguna cirugía tecnomágica, con el fin de garantizar la pureza de su linaje. Durante ese tiempo, nuestros científicos pusieron a punto unos receptáculos de alma que funcionaban con Stasis. Nuestro pueblo se renovaba, cada vez más mecánico. La mayoría de los habitantes pronto no tendría ningún parecido con nuestros ancestros.

«Nos faltan recursos. La energía Stasis empieza a ser escasa. Debemos volver a la superficie, allí donde la Stasis existe en abundancia de forma natural. Nuestros exploradores nos han informado de que los antiguos habitantes del mundo aún siguen presentes. Habrá que hacer una alianza con ellos, que nos acepten. Seguramente, nuestra apariencia les cause rechazo, pero estas entidades primitivas ¡podrían ser nuestra salvación! Debemos evitar sembrar el pánico. Tienen que comprender que nuestras intenciones son pacíficas.»
Regente Andréi D., en nombre del príncipe Adal. 969

Por desgracia, se nos han adelantado. Al parecer, algunos modificados de la primera generación han encontrado los prototipos de nuestras corazas mecánicas y los han enviado a luchar contra vosotros. Lo sentimos mucho. Nuestras intenciones no son en absoluto belicosas. Solo deseamos la supervivencia de nuestro pueblo, ¡nada más! Un primer destacamento se unirá pronto a vosotros, seguido, si todo va bien, del resto de nosotros. Nuestros receptáculos estarán a disposición de toda nueva alma que desee unirse a nosotros. Rogamos una vez más que aceptéis nuestras excusas por esos terribles acontecimientos. A partir de ahora, nos gustaría caminar a vuestro lado, hacia un futuro mejor para nuestros respectivos pueblos.
Categoría: Game design