FR EN ES PT
Explorar los foros 
Rastreadores de Ankama

[Historia] Wakfu y Stasis: El blog de Daryl y el Herbolario de Chibi

Por NELSON-MAGNO - MEMBER (+) - 19 de Mayo de 2014 00:17:21

Hola a todos cool
Encontrarán en este post las historias de Mitología y Cosmología del Krosmoz por parte del desarrollo del juego Islands of Wakfu.

Los textos son escritos por el profeta Daryl (un empleado de Ankama) en francés (fuente) e inglés (fuente).

Encontrarán una explicación bastante completa sobre el Wakfu y la Stasis, el Zenith y el Nadir, Ogrest y el Zinit, la concepción del Universo/Krosmoz y detalles sobre la Gran Diosa y los Selatrops.

Con un poco de la ayuda de Dharymel conseguimos traducirlos happy

Si les interesa leer más cosas sobre la Historia del Krosmoz (Wakfu-Dofus) pueden visitar este tema, otro de Orgonax, uno de Semidioses, un tema de Dharymel y un tema de Vikotoru sobre ecología en Wakfu.


ÍNDICE

1. El Wakfu, ese desconocido.
2. La piedra muerta.
3. El omelet cósmico.
4. El viaje inmóvil.
5. Escape de Stasis.
6. Armonizar el Wakfu.
7. Instante = 0
8. El porqué del Orni.
9. Una cabellera de Wakfu.
10. El puño cerrado.
11. Los tres velos.
12. Wik-Fi reboot
13. Escalar el Monte Zinit
14. Otras riberas
Extra: Poemas de "Misterios del Herbolario secreto de Chibi".


1. El Wakfu, ese desconocido.

He aquí el primer post, data de hace dos años. Tanto camino recorrido desde entonces, tantos errores... Le dejaré juzgar.

*
Escribo estas líneas a la luz de una lámpara portátil, encerrado en los baños, esperando una señal wi-fi para publicar este texto. No tengo mucho tiempo.

Sé que ellos no quieren que revele el contenido del memorándum secreto que tengo en mi posesión, y que comeré después de haberlo copiado. No puedo guardar esto para mí solo.

¿Cómo pasó? Hacía copias en la impresora de color, y es alla dónde la vi, en el sitio de salida de las hojas: ¿la primera plana/página de aquello que parecía ser un estudio sobre el Wakfu (¿EL Wakfu?), peinada con un misterioso huecograbado (glifos/grabados en papel), que conseguí escanear antes de esconderme.

La página estaba al revés, obviamente, la persona que la había impreso todavía no había tenido tiempo de venir a buscarla. Mi sangre se hizo un revuelo: nadie aquí todavía sabe lo que quiere decir Wakfu, y deseaba con ansias conocer la verdad.

Ahora sé. Leí LO QUE NO DEBÍA SER LEÍDO. Tengo miedo.


"Lo que sabemos está muy fragmentado/fragmentario. Parecería que al fin de la edad de Dofus, el hombre hubiera redescubierto, en ruinas que datan antes de la creación del Reloj de Xelor (cuando todavía circulaba la idea de un dios único cuyo nombre desconocemos), las cuatro antiguas energías cósmicas.

A los elementos Fuego, Agua, Tierra y Aire se añaden posteriormente Tinieblas, Luz, Rayo y Stasis. Manipulando esta nueva fuente de energía, los humanos se habrían vuelto locos, su ego se habría decuplicado.

Se habrían creído dioses. Y, posiblemente decepcionados por la humanidad, los dragones dejaron este mundo, abandonando sus huevos atrás. ¿Es por el hecho de que los hombres se volvieron demasiado poderosos que Ogrest vino? ¿para evitar para que el poder destructor de los Dofus cayera en las manos de un brujo iluminado/malvado?

La fábula de Ogrest es una bella excusa para ellos todos los que se niegan a comprender por qué la catástrofe se abatió sobre los humanos, cuando comenzaron a jalar demasiado los hilos del tejido cósmico y elemental.

¿Y qué si se trataba de un estado desordenado del Wakfu? El equilibrio entre las energías cósmicas y elementales es muy sutil, pero nuestros antepasados, antes de la construcción del reloj de Xelor, eran capaces de controlar este equilibrio para alcanzar poderes sin igual, comparables quizás solamente a aquel que consiga los 6 Dofus... como Ogrest. Pero el estado de equilibrio, el Wakfu, es difícil de alcanzar, más aún de mantener.

Porque si existe un Wakfu del mundo, existe también un Wakfu interior, en cada ser que vive en el mundo. Mantener su Wakfu, es también mantener el Wakfu del mundo, pedazito por pedazito. Toda acción, por muy pequeña sea, fuese individual o colectiva, egoísta o generosa, buena o mala, tiene una repercusión sobre el equilibrio del mundo.
La utilización de la magia también, está sujeta a esta variable. Inclinarse de un lado, es correr el peligro de cortarse(aislarse) del otro lado, pero algunos piensan que posiblemente hay que especializarse en un lado para ser eficaz.

Si debiera hoy definir el Wakfu en una frase, esta sería …" El documento se detiene allí. No sé si lo que leí es la verdad o simplemente la alucinación de un diseñador agotado y demasiado receloso. Todo lo que sé, es que si desaparezco, será por una buena razón. Mi post permanecerá por mucho tiempo en esta página antes de que se den cuenta que todo está perdido, que a partir de ahora, USTEDES están enterados y que eso nunca se los podrán quitar. Encuentren el camino del Wakfu, antes de que sea demasiado tarde.

Ya los escucho. Ladridos. Me acosan. Debo huir. Ya subí el documento.

Que los dragones me protejan.

2. La piedra muerta

Esos post viejos... remontandome a mis primeras investigaciones sobre el Wakfu. Era tan ingenuo...

*

Pasé tres días por estos baños del trabajo, escondido durante la mudanza de los estudios antes de que me encontraron. Después de semanas de acondicionamiento, me llevaron al cuarto del sótano, donde las reliquias del antiguo santuario de Ankama yacían bajo el polvo. Libros, manuscritos, diseños, diagramas, instrumentos…

Me dijeron: toma lo que necesites. Posiblemente pensaban hacerme creer que lo que me había enterado respecto a Wakfu era una farsa, que hacía falta que me actualizara. Una conspiración, un golpe formidable.

Pero después de haber volteado cada piedra de lo que se sabe sobre las edades oscuras antes de DOFUS, quedo convencido de lo contrario. Es más fuerte que mi voluntad, soy curioso, me gusta escarbar. Pude reintegrar mi lugar de game designer después de haber prometido no revelar nada más. Sin embargo, mis puños se crispan. Ustedes han de saber lo que encontré esta mañana, después de días de búsquedas(investigaciones) infructuosas.

Delante de mí, posado sobre el escritorio, entre la Yucca y la enciclopedia de botánica, estaba este ejemplar de los Anales Gésicos (génicos?) del Anutrof Shem LaTchoure, tatara tatara tatara tatara tatara tataranieto de Dwanlaposh, a quien saqué del sotáno. Los Anutrofs tuvieron éxito de momento en el foro, sé por qué. A Shem no le había interesado el dinero tanto como le interesaba el conocimiento. Nunca fue comprendido por los suyos.

Los cazadores de tesoros siempre tuvieron la vida difícil. Están como soñadores sin sueño, incapaces de satisfacer su sed de misterios. En las páginas de sus Anales - una serie de investigaciones arqueológicas que Shem había reunido bajo una cubierta de pelo de Milubo- se encuentra una reproducción, temprana, de un manuscrito que el Anutrof había descubierto en el momento del registro(excavación) de un monasterio abandonado en la isla de Brutas.

El manuscrito de la piedra muerta, como se lo llama en los círculos de estudios wakfusianes (del cual Fulcanelli es el guardián), habría sido escrito por un monje vivo antes de que el Reloj de Xelor fuese construido, entre el momento eterno cuando a la tierra, de arcilla, fue dotada de forma por los dioses, y el instante cuando el tiempo se impuso. Acoplada a las energías elementales que regulan nuestro planeta, esta energía cósmica podría imponerse a los Dioses mismos.


De ahí a imaginar que Ogrest pueda tener dominado (amaestrado) este equilibrio mítico, hay sólo un pequeño paso, que me retiene de hacer esta reserva: lo elemental y lo cósmico se llevan mal, incluso si actúan uno tras otro, como la luna sobre la marea o las oraciones sobre el cielo. Intentar asociarlos resultaría nada más que en una tempestad terrible y destructora... a menos que se camino sobre esta línea que separa ambas energías, una disciplina sutil, de una finura de la que jamás podrá jactarse (presumir) Ogrest.

Nuestro mundo, este campo de batalla vasto donde sobrevivimos, estaría en las manos de nuestros intentos desesperados de canalizar una energía devastadora sin comprender lo que implica. Nuestros experimentos no son más que iguales a nuestros impulsiones de destrucción. El camino de la sabiduría, en este contexto, sería quizás saber que creación y destrucción caminan tomadas de la mano, no una contra la otra. ¿Estaría allí la verdad sobre el Wakfu, o es que no comprendí absolutamente nada?


Exhumados por Shem, gracias Shem, los cuatro nuevos elementos salieron del silencio después de dos milenios de olvido. Luz y Tiniebla, ambos principios fundadores; Rayo, el atributo de los Dioses; en cuanto a la Stasis, se trataría de un desplazamiento dimensional, el movimiento dentro del inmovilismo, en el frío del espacio-tiempo. Los resultados derivados de estas energías permitieron a la humanidad aspirar a los cielos, forzando los dragones a partir, precipitando al mundo a una guerra perpetua.

Pero nadie todavía sabe cómo controlar(dominar) el Wakfu. Es sobre este mantillo fértil que se instaló Ogrest, y su misterio permanece entero, aún sin descubrir. ¿Quién es? ¿De dónde viene? En sus notas publicadas después de su muerte en las manos de una tal Gorgona Disco, Shem hablaba de un Titán que camina sobre la línea fina que separa los mundo. Para explicárselo a los niños, Shem tomaba como ejemplo la piedra muerta, esto péndulo mítico que utilizaban en antaño los Anutrofs para encontrar un tesoro. No creo en eso. Shem abusaba de licor de Nozdekoko, tanto como yo abuso de zumo de naranja.

A menos que me vaya en busca de este péndulo …


3. El
Gran Omelet cósmico

Me acuerdo de este comentario: el momento cuando todo se desordenó, donde el primer modelo comenzaba a tomar forma. Una revelación.

¿Cuánto tiempo desde mi último post? Tantas cosas han pasado: los registros de Estambul, la muñeca, el regreso a Lille en dirigible, mi apartamento hecho un desastre, todos mis discos duros vacíos, los secuaces de Fulcanelli que me intimidan por teléfono...

Lo hecho, hecho está. Retomaré desde el punto de partida. Dentro de los baños de Ankama. Verdaderamente, desde que me fui, el decorado ha cambiado: los baños ahora están de lujo, con un techo altisímo que me hace sentir como una cucaracha, y un espejo versallesco desproporcionado que hace que mi trasero se vea enorme.
De todos modos, no tengo el tiempo de admirarme, cada segundo, cada minuto cuenta para mí y esta muñeca no
///
\ ^__^
\ (**)\_______
(__)\ )\/\
U ||----w |
|| || o

(señal interrumpida) ¡rayos!, perdida otra vez. Estúpido, estúpido Wi-fi. Que los baños sean más grandes no hace que la señal sea más fácil de alcanzar. ¿Dónde estaba? Oh sí. La muñeca. Delante de mí, sobre el suelo, una muñeca rusa destornillada, un regalo de mi guía después de mi viaje a Turquía. En el vestíbulo de embarque, justo antes que abandonara el calor, me dijo: "Comprendiendo la muñeca, comprenderás el Wakfu. " Bien, ya dices.

Comprendí, sí, pero lo que comprendí, es que comprendí nada.

Ah, si solamente tuviese entre mis manos esas herramientas, esos instrumentos preciosos que me permitirían comprender más íntimamente el funcionamiento de las energías cósmicas. Pensaba haber encontrado una primera pista, pero mi viaje a Estambul fue un fracaso.

Todo el mundo se pregunta por qué nuestro mundo real ocultaría los vestigios de DOFUS o de Wakfu. La verdad, y si tengo razón, en lo que el mundo entero podría vacilar, es que nuestro mundo material es sólo un aspecto de algo mucho más grande. Entre el momento cuando el hombre apareció en la superficie de la tierra y el comienzo de las primeras civilizaciones conocidas, pudieron haber pasado tantas cosas, y es en este espacio en el cual habitan todos los grandes misterios.

Al igual que todo lo que habría acontecido antes de la construcción del Reloj de Xelor oculta la clave/llave de la llegada de Ogrest. Nuestro mundo y el mundo de Wakfu evolucionan en paralelo, y sería un error terrible no darse cuenta de ello. Todo lo que vivimos aquí, lo vivimos allá. ¿Es una cuestión de intensidad, no?


¿Pero cómo hacer para unir nuestros dos mundos? La solución reside inevitablemente en esta comprensión necesaria de lo cósmico y de lo elemental. Vuelvo a estos instrumentos de medición, conexión esencial entre lo virtual y la realidad, lo que me permitiría anudar/unir lo que ha sido separado.

Gracias a la ayuda de mi guía, antiguo compañero maldito del sombrío Fulcanelli, fue que conseguí entrar secretamente al sitio de las excavaciones de Tublunkanir, donde mis contactos me habían revelado la existencia de la Piedra Muerta, este péndulo Anutrof sensible a las corrientes de la nada/vacío, pero no pude obtenerla, solamente verla, envuelta en un tejido blanco.

Sé también que cada dios disponía de un instrumento para tomar la temperatura del cosmos: el péndulo Anutrof, la balanza Feca, la flecha rastreadora de Ocra, el dado de 30 caras de Zurcarak, la espita de Pandawa, el polvo de Aniripsa, el escarabajo pelotero Osamodas, la regadera Sadida, los guantes Sram, el reloj de arena Xelor, la antena Yopuka y la jeringa Sacrógrito.
Puedo equivocarme, por supuesto, pero cada uno de estos objetos era un medio para sentir las corrientes cósmicas, y utilizarlas para dios sabe qué.

Nadie sabe dónde se encuentran estas reliquias hoy en día, pero algo me dice que volverán a emergir a la superficie cuando el mundo grite demasiado fuerte. Porque, de hecho, el mundo grita. Los efectos del cataclismo están aquí para quedarse, y solamente encontrando el camino de las energías cósmicas es que se podrá intentar rivalizar con Ogrest. En el equilibrio sutil entre las energías elementales que rigen nuestro plano material y los rayos cósmicos venidos del gran Mar del Olvido se encuentra el Wakfu.


Tecleando en mi computadora portátil, miro este diagrama del universo de Wakfu en el 3DsMax. Un huevo. Necesité de seis meses para llegar a esta conclusión. El universo es un huevo. Un Dofus.

Era evidente, estaba bajo mis ojos, y nunca quizé verlo, tan obsesionado estaba por la banalidad de nuestras dimensiones limitadas. Imaginen un universo encajado. Una muñeca rusa. Cada muñeca corresponde a una dimensión. La muñeca más gruesa, la muñeca madre, sería la corteza, la concha. El plano material.

A partir de ella, como milhojas/una cebolla, se revelan los planos interiores: el plano etéreo en primer lugar, colmado por los sueños de los habitantes del mundo material, un plano de transición, una vasto vertedero/erial; el plano astral luego, allí dónde residen los seres invisibles, un filtro que depura las emanaciones de estas esperanzas amontonadas en el éter; el plano divino luego, vecino del plano demoníaco, donde viven las almas más poderosas del universo... y el Incarnam, justo en el núcleo/centro/fondo del huevo, es donde hay esa convergencia de todas las dimensiones conocidas. Donde las almas nacen y, en su carrera loca hacia el plano material, se cargan de una potencia mística para comenzar sus numerosos ciclos de reencarnaciones...

Respecto al Wakfu, hay una línea que atraviesa el universo, como una aguja, permitiendo a las almas circular y de gotear por fuera. Todo es por muy bello, es casi perfecto, aunque hay numerosas cosas que son confusas/imprecisas. Osamodas vino del plano divino para hacer del plano material un lugar de veneración para los dioses. Pero Osamodas está dentro del huevo, como todos nosotros. Si el mundo es un Dofus, entonces cada Dofus contiene en él un universo en miniatura.

Pero sabemos también que un Dofus nace del amor de un dragón hacia una mujer.¿De cuál mujer, y de cual dragón, nació el universo? Esta mujer, elemental, y este dragón, cósmico, son la llave/clave/esencia de toda mi teoría. ¿Y quién habrá plantado esta aguja de Wakfu en el universo? ¿Todo el mundo creado está inevitablemente condenado? Rápido, una aspirina.

4. El viaje inmóvil

Puede ser que ya estaba demasiado alejado en mi delirio obsesional para discernir lo que me impedía comprender el conjunto. Me acuerdo que este post había hecho reaccionar en gran medida a la gente del foro. Releyéndolo cuidadosamente, comprendo por qué...*Solo una palabra, brevemente, desde el borde de mi escritorio, cubierta de papel, de diagramas y de cadáveres de botellas de agua: la Stasis, esta desconocida.

Vayan concuidado, no es tan evidente/obvio.

Al principio, pues, había esta noción extraña de transparencia en movimiento, que ciertas mentes/espíritus lentas tomaron por hielo - por supuesto que a un nivel puramente visual, un efecto de stasis podría tomar la retina e imprimirle el recuerdo de un cristal translúcido. Sin embargo - sabemos que ahora el Wakfu representa la totalidad de las energías del universo, que están conservadas en el recinto de nuestro plano material (las energías elementales) o en libertad a través de los estratos/capas celestes (las energías cósmicas).

Hay ocho energías en total, cuatro por cada lado del Wakfu - permitanme mostrar una analogía simple con un espacio en dos dimensiones donde existen una izquierda y una derecha.
Según mis informaciones, confiadas por uno de los antiguos discípulos de Fulcanelli desde que se convirtió al sintoísmo, las vibraciones cósmicas están vinculadas a la sustracción, y los sonidos elementales están vinculados a la agregación.

Retomando lo que decía sobre que, tanto de un lado como del otro, se suprime (se destruye) y del otro se agrega (se crea). El principio del universo, la línea del Wakfu, es esta síntesis perfeccionada para equilibrar un universo finito (un huevo, como ya se los había expuesto en mi documento sobre el gran omelet cósmico). El Wakfu está entonces compuesto por un número igual de creación y de destrucción.


Nuestro tema es la Stasis, energía cósmica por excelencia, un principio destructor. ¿Pero destructor de qué? Es allí dónde las teorías sobre una energía cósmica de hielo se derrumban.

El hielo es simple agua congelada, sin agua, no hay hielo (aunque se podría deducir de para que los ensambladores cósmicos puedan operar las conversiones de energías debe haber un residuo que sería, sí, por qué no, del hielo).

Pude observar, en el foro, cosas muy interesantes (podremos por otra parte trasladar la discusión aquí), pero la verdad parece mucho más compleja. La Stasis es una energía dentro de otra, y lo que esta destruye es el espacio. Podremos referirnos, por qué no, a una esencia, que permitiría plegar el espacio, pero no se trata de un producto destilado, o de un proceso. Se trata de un concepto, que escapa inevitablemente/forzosamente de la idea que nosotros, simples humanos, podamos hacernos de un principio de movimiento cósmico.

Porque sí, el Cosmos se mueve. A la escala humana, no podemos siquiera contemplar cómo una masa infinita, este vasto desconocido sin forma, en el cual se encuentra el Huevo Cósmico de nuestro universo y al cual llamamos Mar del Olvido, cómo todo esto podría moverse, desplazarse y cambiar. Es sutil, es celestial, está fuera de nuestra comprensión y no tendremos ninguna respuesta.

Sin embargo, hoy, todos nuestros instrumentos nos lo gritan: la materia negra existe, el mundo alrededor de nosotros, que considerabamos vacío, está en realidad lleno.

Tan así es que entonces, la Stasis sería una expresión de este movimiento.
Un cuerpo celeste/celestial que se desplaza parece no moverse, y es de este fenómeno que obtenemos la explicación del término Stasis.

Desplazarse sin moverse. Las aplicaciones de la Stasis en el mundo material han, desde siempre, tenido consecuencias fenomenales: mantener a alguien en animación suspendida, disminuir, acelerar la realidad, ponerla en pausa.

Los Xelors utilizan ampliamente la Stasis al ejercer sus manejos sobre el tiempo: se sirven de esta como un medio para interactuar con los dominios elementales, restituyéndo el aspecto de las cosas a sus estados anteriores o posteriores.

Todo esto es muy técnico de verdad, y es por esto que debemos considerar a la Stasis como una herramienta extremadamente peligrosa. Desplazar la nada/el vacío puede crear agujeros, desgarrar la membrana/película tan fina que cerca la concha/cáscara interna del Huevo, la pared entre el plano material y el plano etéreo, esta membrana tapón que nos separa del vacío astral.

Pero correctamente utilizada, esta destrucción de espacio (un paso después del otro, el movimiento "digiere" la distancia que nos separa de un objetivo) es un medio eficaz para conservar en su/esta condición ciertos momentos ideales, como instantáneas de realidad, que se podrían modelar a voluntad.

Entonces no es tan loco contemplar que, antaño, hace un muy largo tiempo, cuando el reloj de Xelor fue edificado en cimientos de Stasis, esta energía había permitido impedir al tiempo mismo de fluir, creando un instante eterno entre la creación del mundo y la de la dimensión vulgar, humana, del tiempo.
Esa época cuando los misterios del Wakfu se forman, protegidos por un velo de movimiento invisible.

5. Fuga de Stasis

Se abre el telón - Ogrest rompe la cabeza de un campeón contra la pared de una ciudadela, gruñe.

Delante de él, un ejército de mercenarios tiembla, sus cabellos erizados por el soplo de esta garganta mítica. Una trompeta atascada chilla. De pie sobre su peñasco, Ogrest ruge, y los pocos supervivientes salen corriendo gritando de miedo, lejos sobre la llanura, luego en el bosque, el mar, el barco. Satisfecho, el ogro deja su promontorio y se dirige pesadamente hacia el cuerpo herido del Tofu.

Toma el pequeño animal en su mano, en su mano gruesa, toda la bolita amarilla yace en el hueco de su palma, esta le hace un guiño con sus ojos. Ogrest llora.

*
Un Zurca negro se ríe, guiña hacia el sol. Poniendo una mano sobre mi hombro, me dice: "si buscas comprender a Ogrest, debes enterarte un poco más sobre su corazón."

*
Agotado - jadeante.
Sudor sobre mi frente.
Tinieblas.


¿Dónde estoy? En los baños de Ankama. Un alto techo, y este espejo, decuplicando el espacio. Oigo a los perros ladrar en la calle, les dimos mi gorro ruso a olfatear, no tardaron mucho en hacerlo pedazos. Me encierro en la tercera cabina, sé que hay un escondite, detrás del lavamanos, un cuadrado de pvc dejado oscilante por los arquitectos.

Me deslizo allí, con mi laptop, mi activebook y mi lámpara portátil. En esta cueva, en el intestino de Ankama, avanzo arrastrándome para intentar encontrar un lugar donde pueda recostarme, y pensar. Todo el edificio vibra de una nueva evolución, yo me entierro. Después del último post sobre la Stasis, mi situación cambió. Sé que quieren deshacerse de mí.

Me volví una carga. En el bolsillo de mi chaqueta, tengo esta frase, sobre un trozo de mantel de papel en el momento de mi última cena con Tot en el restaurante portugués: la Stasis existe sólo en el corazón de Ogrest.


Jamás experimenté tal sensación, terror y felicidad mezclados. Sí, me equivoqué. O me engañaron. ¿Qué importa ahora? Para abstenerme de revelar la naturaleza verdadera de la Stasis, me hicieron creer cosas imposibles, me dieron a leer ficheros corrompidos, archivos enmohecidos, desde hace muchísimo tiempo amontonados en los sótanos(bodegas) de la fábrica.
Lo que leía era libros simples de cuentas disfrazadas. ¡Traición! Me dijeron: ve allá, toma, sirvete, haz lo que debes hacer, freestyle. Frente a esa montaña de papel, ¿que otra cosa podía hacer?

Me lancé a una apuesta imposible, creyendo poseer la verdad sobre la naturaleza de un cosmos, reflejándo las concepciones humanas. Pero la verdad no existe, aquellos que nos hacen creer en la objetividad intentan hacernos tragar su visión de las cosas - y yo mismo, me convertía en alguien como ellos, incapaz de dejar hablar al silencio.

Todo se transforma, todo está en movimiento. Incluyendo los elementos, a los que tomábamos por múltiples, son sólo un mismo y único fragmento. Dividirlos infinitamente no sirve para nada. Todo es unión.


Pienso en Ogrest, en este demonio terrible al que describen las leyendas. El mito de la maldad gratuita duró mucho. Pienso en esa carga terrible que se sobrelleva, por todo ese sufrimiento, expresado por sus actos torpes - ¿entonces por qué no pensar que Ogrest no es el destructor de quién todo el mundo tiene miedo?

Este llora, y cuando llora el mundo se muere. Esto no le hace un maníaco-depresivo o un pelele. Sino un ser que piensa, que duda, agitado por sobresaltos emocionales - como todo lo que vive, Ogrest se hunde a veces. ¿Si le diesemos a elegir, dejaría a este mundo perecer?

Lo imagino sobre su peñasco, casi podría acercarmele, acariciarle su pelo ajado, después de tantas horas a combates. Si Ogrest está sentado/posado en el Zenith del Wakfu, conviviendo con esa potencia que te brindan los seis Dofus primordiales, y que cambia el mundo, nuestro mundo, ¿entonces por qué no cambiaría el cosmos, sus energías, su estructura?

Fui tan presuntuoso, de creer que se podía concebir un sistema cósmico sin tener en cuenta su punto de anclaje. No había comprendido hasta qué punto este aspecto es tan importante, a pesar de su monstruosidad, su brutalidad y su radicalidad.
Es alla dónde se encuentra el verdadera orden del universo, alrededor del cual se reestructuró el cosmos.
Es en su corazón herido, magullado, que se encuentra la llave/clave.


6. Armonizar el Wakfu


Aclarando mi garganta, mitos en construcción, aquí vamos.
En la profundidad de los laberintos se encuentra la inspiración.

Es lo que me digo a mí mismo cuando recorro los pasillos oscuros en el interior de Ankama. Mi puño se presiona contra mi endurecido pecho, dentro de él una llave USB de 256k con una imagen y dos pantallazos de baja resolución. Los robé de la oficina Fulcanelli cuando estaba en su descanso. Un tesoro muy valioso. Pero nunca debemos hablar de ello - al menos no hasta Septiembre.

¡Por fin! Todo esto debió haber sido lanzado hace mucho tiempo, pero mi vida aún está sobre la balanza.

El secreto de la Stasis. ¡La huella del Wakfu! Debo intentar ver estas cosas claramente, desde un punto de vista neutral, eso es importante. Oh y ha tomado algo de tiempo sintetizar lo que no pudo ser.

Para contener la esencia, el fluido del mundo en una sola frase... para finalmente comprender el Wakfu en su totalidad, como todos estos fragmentos conducen hacia un centro común para formar la imagen de un mundo pululante, de un beta test jugado al máximo, de una actividad que no cesa de crecer día tras día, todo esto es lo que deseo.

¿Entonces quién defenderá estos campos de Croton personalizados? Una imagen concreta está emergiendo. Espero no estar equivocado. Y si estoy equivocado, aquí termino.


Ha pasado casi un año desde que comencé a trabajar en esta energía misteriosa, esta fuerza que está casi al nivel del mismo Wakfu - La Stasis.

Siempre había pensado que la Stasis era simplemente un aspecto del wakfu - quizás enceguecido de la dualidad que somete a nuestro mundo. Considerando que el Wakfu es energía cósmica- el ir y venir de la vida misma - Había concluido que la stasis debe ser el estado inmóvil del wakfu.

Nada más que un grado del Wakfu. El hecho es que creí en mi ingenuidad, o pretenciosidad, que la naturaleza de la Stasis era cósmica, como la del wakfu... peor, creía que ésta era un componente del wakfu. Nada más que falsedades.

La Stasis, como energía elemental, existe solo en nuestro mundo material. El Wakfu de por sí es cósmico, el wakfu es la antimateria (materia negra) del universo y actúa como un enlace entre conceptos - el ciclo eterno de la creación y destrucción. Solo en nuestro plano material, en el cual el hombre y la bestia existen y son capaces de hacer juicios, es donde puede existir una doble energía.

Fuimos NOSOTROS quienes creamos la Stasis. NOSOTROS constantemente la producimos.


Desde los tiempos de la inundación, el Mundo de los Doce ha contemplado a Ogrest como el único responsable - Ogrest, la personificación del wakfu, quien asciende al mismísimo Zenith, la fuente de esta energía.
Pero no es así. Hay algo más. Mucho antes que Ogrest, durante la época de Dofus, el hombre comenzó a jugar con otra energía, una energía que afectaba la naturaleza, el clima, la realidad en sí misma. Nadie sabía que había otra energía a su alcance, y para nosotros, solo eran engranajes y tornillos.

La tecnología es la fuente de la Stasis. La devastación provocada por su interacción con el wakfu, ya arruinado por las artimañas de Ogrest, terminó por sellar nuestro destino.De allí la terrible frase que se ha escuchado este fin de semana en Astrub, cantada por algunos pajaritos--

El Wakfu es savia de Naturaleza. La Stasis es fluido de Máquinas.



Máquinas en sentido general de la palabra. Máquinas en el sentido de presencia, como un árbol. Las Másquinas son los árboles de la ciencia. No quiero sugerir que la Stasis solo es una fuerza corruptora. Sin embargo, la Stasis no lo malo, pero tampoco es que el Wakfu sea solo lo bueno.

Dentro del Wakfu residen la creación y la destrucción.

La Stasis utilizada para dar equilibrio es deseable- incluso vital. Ambas se enlazan en una terrible danza cuyo producto sería fatal si nadie le presta atención y cuidado. Desaparición, ausencia, aniquilación - el Vacío. Debemos aprender a mantener el equilibrio antes de que el uno reduzca al otro completamente. No tenemos más opción.

Aprendamos las formas de mantener la armonía
-gracias a Ebe y Crounch.

Por Daryl.


7. Instante = 0

Luz.

Después de pasar tantos meses dentro de los los túneles de Ankamaï, este Dofus universo donde todos nosotros vivimos, encontré el camino de nuevo. Enchufado y acosado, volví a la superficie, un verdadero campo de batalla. Cuántos muertos, heridos, huérfanos.

El apocalipsis de Ogrest hace sus estragos por todas partes, en el juego, en nuestro mundo. Caminé entre los cuerpos, encontré un campamento, me hice allí una casa. Después de días de convalecencia, me recuperé en el trabajo. Lentamente, dolorosamente.

Aquí estamos, desde ahora, todo tiene que rehacer.

Pero no ya no estoy solo.

Varios amigos vinieron para unirse a la fogata. Nos encontramos alrededor del fuego primitivo para evocar el infinito. Soñamos con un mundo anterior, cuando los Selatrops eran los únicos que conocían la conciencia, cuando el mundo estaba inmerso en el amor de la Gran Diosa.

Ese momento anterior al Reloj de Xelor, donde el tiempo mismo no existía. Un día sin fin, eterno, anterior a los Dioses, anterior a todo. Sin embargo, de este mundo, no queda nada.

Los grandes relatos consagran a Osamodas como el primero en haber fertilizado esta tierra. Pero esta tierra, fue rica. Esta tierra, estuvo habitada. El recuerdo de los Selatrops huyó; bajo los cascajos, enterrado.

La terrible tragedia que los destruyó es un misterio que los sabios intentan interpretar, en vano. El enigma del origen, el equilibrio inestable entre Wakfu y Stasis, la naturaleza misma de estos fluidos, son las claves/llaves que permiten decodificar nuestro pasado, nuestro presente. Y el futuro será un fruto, caído del árbol de lo que vamos a comprender, todos juntos.

Para organizar este pensamiento, este esfuerzo colectivo, nos hacía falta un soporte, no simplemente un blog. Nos hacía falta un juego.
Este juego, es Islands of Wakfu.
Para concebir Islands of Wakfu, trabajamos sin descanso durante dos años. Dos años seguramente difíciles: escribir un pasado para el mundo de Ankamaï, encarnarlo en un juego que hubo que edificarlo pieza a pieza, transmitir la esencia de Wakfu, y dejar lugar a la interpretación. Porque en Ankamaï, las cosas nunca son blancas o negras.



Comprende que el color de base de lo virtual es un gris donde todo es posible, libre para elegir. No hay un lado Wakfu y otro Stasis. Ningún Bien o Mal.

Se trata de una complementariedad, de un intercambio perpetuo. Mejor aún: del paso de un estado al otro. El mundo se transforma, y el mundo de Ankamaï cambia con él. Y ustedes son las piedras de soporte de este mundo. No tendré más que decir que este sitio es el vuestro.

Después de todo, queremos poder conservar el hilo y sentido de las discusiones, ordenar río arriba el flujo de ideas y de las percepciones. Simplemente queremos que estas páginas se conviertan, modestamente, en un espacio de interpretaciones. Usted encontrará aquí, cada semana, nuevos problemas, nuevos enigmas que explicarán los fundamentos del universo de Ankamaï. Su cosmos. El lugar de sus orígenes.

Nos cuestionaremos sobre la esencia de lo divino, sobre el destino, sobre la finitud de todas las cosas, el principio del crecimiento y del decrecimiento. Hablaremos de la Gran Diosa, del gran Dragón, de la cabellera del Wakfu, de la formación de los Dofus y del advenimiento de los dioses. Cartografiaremos los mundo paralelos, cantaremos la sinfonía de las estrellas. Prepararemos el mundo del mañana, extrapolando lo que es hoy día.

Que este espacio se convierta en un sitio donde las cuestiones se queden sin respuestas, donde podamos decidir si el mundo es o no un lugar binario, dividido entre los que tienen razón y los que se equivocan. O si el mundo está hecho de escondrijos y ángulos muertos. De incertidumbres. Encontrarán en los archivos las hipótesis que había intentado articular hace dos años. Mucho tiempo ha pasado. Las cosas han cambiado, mi comprensión se extendió.

Pero todavía queda mucho trabajo. Que estos antiguos trabajos sean las primeras piedras de la reflexión. Pero no llegaré allá solo. En conjunto, con todo el equipo de Islands of Wakfu y los autores de Ankama, poseemos las llaves, pero les pertenece a ustedes forjar las cerraduras, de abrir estas puertas, estas preguntas, estas paredes que tendremos que escalar.

Luego de años de silencio, ¿qué queda sobre este plano devastado? ¿Habrá bardos valientes, científicos, guerreros buscando su camino?¡Levántense alto y fuerte, y griten!

*"Ankamaï" es el nombre prototipo a lo que hoy día se llama Krosmoz*

8. El porqué del Orni

De todos los anales/documentos que sobrevivieron al cataclismo, "Una Nueva Zoología del Orni" es uno de los más controversiales.

Citando un antiguo texto Selatrop, cuyos fragmentos habrían sido recuperados en las ruinas de Astrub, sitio de la antigua colonia de Vili, esta Zoología desvela los misterios detrás del espíritu tótem, el más elusivo y más fascinante de las primeras Eras(Edades): el ornitorrinco del Wakfu (alias Bloom Platypus/Orni).

Lo que conocemos sobre los ornitorrincos es un conjunto de clichés/similitudes que atestiguan su sublime originalidad: mamífero que pone huevos, pico de pato, cola de castor, patas de nutrias, electrolocalización, garras envenenadas... Informaciones que se pueden encontrar en cualquier libro básico, pero que no nos dicen por qué subsiste la imagen de un ornitorrinco al principio de los tiempos, de un color soñado que ciertos aborígenes llaman "azul de las riberas eléctricas".
Coincidía con las libretas herméticas de Fullcanelli sobre los elementos, y las máscaras de madera encontradas por el equipo del profesor Majuk en los restos de Cotoapanipapa, estas informaciones nos permiten concluir los primeros elementos de respuesta.

Es lo que nos queda de la civilización Selatrop, antes de la gran erupción del monte Zinit que destruyó la mayor parte del Mundo antes de que Osamodas hubiese llegado, testigo absoluta de una divinidad primordial: la Gran Diosa, el Wakfu personificado. Ningún otro dios podía existir a su lado sino el Mundo mismo, bañado por la brisa cuadramental, ya daba a luz las primeras formas de vida conscientes.
En estos tiempos gloriosos, antes de que el tiempo existiese, antes del reloj de Xelor, los pequeños dioses se estiraban, bostezaban y se divertían en la alegría del Wakfu primordial. ¡Oh, esos tiempos de gracia, ese mundo de luz azul, cuando las primeras conciencias emergían del entorno para tomar forma!

El Orni se parecía a uno de los primeros pequeños dioses: un tótem, un punto de referencia. Una burbuja de Wakfu viviente, capaz de engendrarse él mismo a través de un huevo eterno, el mini-Dofus por el cual, perpetuamente, el Orni continuaría existiendo.

Venerado por ciertas tribus de Selatrops rebeldes, negando la supremacía de la Diosa, el Orni era una figura de alegría rebelde, de anarquía afectuosa.

En esta naturaleza animada, en este momento infinito de éxtasis original, el Orni codiciaba/bizqueaba un mundo virgen, por una realidad que jamás dejaba de renovarse. Así como en el primer instante de su nacimiento, el Orni era la figura luminosa de un huevo de Wakfu cósmico, fractal del mundo, fractal del universo. La imagen de un óvalo, ceñido (preñado?) por el mundo, que levanta sus patas hacia los rizos de Wakfu que se enrollan... Oh, suspira, ensueño de una tarde lánguida, rodeado de amigos.
Porque es por esto por lo que el Orni es recordado: Era amado y rodeado, venerado, quizás.

Era la encarnación del Totem, anterior a los Dioses, dentro del seno/corazón bendito/sagrado de la Gran Diosa, del cual cada alma es su emanación.

9. Una cabellera de Wakfu

Ella me dice: "Quiero que me hables de la Gran Diosa." La miro, aparto unos cuantos cabellos de su cara, sonríe. Le digo: "Todo ya es allí, mira, este óvalo entre mis manos, cernido de un río de mechas y de rizos entremezclados. Todo está aquí: tu cara es como el mundo, y tus cabellos, la energía primordial, que teje entre sus trenzas el marco de toda moral. "

Parpadeo, me responde encogiéndose de hombros: "No comprendo lo que dices." Me volteo, mirando el exterior de la ventana. Entre mis ojos, esta hendidura de luz, mientras que el cielo se descompone en puré de nubes azules, lentamente empujadas por el viento. Esta visión divina, un soplo venido de muy lejos, de muy alto. Una reminiscencia. Tratar de encontrar la mirada de los primeros iniciados Selatrops, escudriñando ese mundo de una ingenua pupila, descubriendo la unicidad del universo, aceptando la regla de todo dentro de lo Único.


No estaba allí en este momento de eternidad, antes de que el Reloj fuese construido, cuando los Selatrops se paseaban en los campos de manolias. Todo lo que puedo deducir, es lo que leí y comprendí, de lo poco que nos queda de esos tiempos pasados.


Su interpretación, lo que leían en la Naturaleza. Los Selatrops veneraban a la Gran Diosa, la personificación del movimiento perpetuo del Wakfu.
Porque el Wakfu jamás es interrumpido, y en su desplazamiento, es como la cabellera ondulada agraciada, una belleza en movimiento.

Por esta cabellera, fluido vital, pasan las garras del Gran Dragón, los fenómenos cíclicos donde se anudan/forman lazos, formas, siluetas donde el Wakfu opera una revolución, círculos luego espirales. En estos espacios, tales Dofus cósmicos formados por la voluntad de las fuerzas primordiales, la vida puede nacer, desarrollarse en la fluidez de los orígenes.


Los Selatrops se veían posiblemente como una fuente en esta nueva vida. ¿Son ellos la primera forma de vida consciente en haber aparecido en estos nudos/universo? ¿O entonces hay un secreto allí, un misterio, en el corazón de su existencia? Porque estos dieron el primer punto de vista. Caracterizaron la esencia del mundo, todo en diseños, huecograbados o en oraciones. Dijeron las primeras palabras para describir lo que baila en la frontera de la vista, maravillas galácticas e imposibles tormentas.

Me dice: "Hum". Le pregunto porqué masculla. Se voltea de la ventana, dice: "No comprendo esa necesidad de poner palabras sobre lo que no puede ser dicho." Luego se calla. La parte exterior, el tiempo se cubre, y yo, me pierdo en los remolinos de un cúmulo, turbado de una agua límpida, reflejos de un mundo desaparecido.

10. El puño cerrado/apretado

Agotado, frente a mi ordenador, son las cuatro de la mañana… Tratando de clasificar y de ordenar este desorden para darle un sentido, una esencia. Estas manos cansadas, que tiemblan sobre el teclado, están en movimiento. Cuando crispo mis dedos, porque una frase escapa de mí, mis articulaciones se enrojecen.

Axioma: el Wakfu es movimiento.

Wakfu es un flujo perpetuo de vida, que atraviesa todas las formas para darles sustancia. Todo es Wakfu, todo regresa al Wakfu, en un ciclo eterno que nada puede quebrantar. ¿Nada?

Creímos por mucho tiempo que nada trababa el desarrollo de la vida, sin embargo los numerosos investigadores demostraron que era posible que el Wakfu se solidificara, bajo la forma de cristales, incluso de chicle. Parecería absurdo de decir que lo que está en movimiento pueda pararse, pero las pruebas aportadas ya no pueden descartarse: ciertas rocas, ciertos suelos con propiedades absorbentes son capaces de retener un flujo de Wakfu.

Esta retención tendría consecuencias nefastas sobre el entorno inmediato, que llamamos comúnmente Stasis. Sí, Stasis, esta energía misteriosa, que algunos la oponen al Wakfu como algo que es "maléfico", no sería pues "otra" energía, sino un estado del Wakfu, un Wakfu detenido.

Sin entrar en los detalles, porque siempre habrá tiempo de charlar de formas cristalizadas luego, lo que conocemos bajo el nombre de Stasis estaría constituido por radiaciones emitidas por el Wakfu detenido.

Tratemos por un instante de visualizar al Wakfu como un fluido compuesto de pequeños círculos azules sonrientes. Mi mano es el receptáculo, y la propiedad de mi mano es su capacidad de cerrarse para atrapar el fluido. Atrapada por mi mano, una porción del Wakfu no puede más seguir fluyendo. La cantidad de círculos azules comienzan a angustiarse, a ponerse nervioso.
Cuanto más un círculo azul se pone nervioso, más se vuelve cuadrado, angular, luego se vuelve más rojo.
Cuando está al rojo vivo, está muy muy furioso. Del Wakfu enfurecido se emite una radiación, una radiación roja que lentamente "contamina" los alrededores del receptáculo. Pero "contaminación" no es una buena (la mejor) palabra, porque estas radiaciones, que bautizamos Stasis, se alimentan de Wakfu, "comen" el Wakfu a su disposición, para convertirlo en Stasis.
¿Qué pasa si abro mi mano? Si lo hago rápidamente, antes de que las radiaciones sean lo demasiado poderosas, entonces el Wakfu vuelve a ser redondo, y regresa alegremente a su baile. Si espero demasiado tiempo, la carga de odio acumulado creará una explosión de Stasis desde la apertura, una deflagración, luego el Wakfu regresará a ser Wakfu.

La cuestión que se plantea es la siguiente: Si el Wakfu está por todas partes, y si una cantidad ínfima de radiaciones de Stasis es capaz de comerse al Wakfu que rodea de modo exponencial, ¿por qué todo el Wakfu no ha sido asimilado, ya que cantidades de Stasis para nada despreciables ya han sido producidas? Los primeros experimentos llevadas a cabo por los discípulos de Otomaï concluyeron que la Stasis tenía una fecha de expiración si su fuente era suprimida.

Entonces, si mi puño queda cerrado, las radiaciones emitidas continuarán propagándose, pero si mi puño se abre, entonces vendrá el tiempo cuando esta Stasis se agotará, perderá su densidad, y acabará por borrarse. Lejos de ser puramente mortíferas, las radiaciones de Stasis pueden ser canalizadas y utilizadas para alimentar generadores, máquinas, o servir para curar ciertos males.

Pero muy grandes cantidades, la Stasis es destructora. Totalmente como Wakfu, indomable, que asola todo a su paso. Ningún Bien ni Mal, a fin de cuentas. Una moderación en toda cosa, desde entonces, se vuelve la clave/llave del equilibrio.

11. Los tres velos

Una mano se desliza sobre los remolinos de un tejido perfumado de incienso, de mirra. Una textura pesada, a través de la cual nada penetra; una malla espesa, que necesita ser traducida/interpretada: en los intervalos, leer entre las líneas de la superficie, para adivinar el sentido de un paisaje desaparecido.

Los registros(excavaciones) de los cimientos de Astrub permitieron excavar los restos del valle de Vili, donde los Selatrops habían edificado una primera colonia. Nuestros arqueólogos encontraron allí los restos de un vasto dispositivo iniciático, un patio de recreo gigante donde los jóvenes Selatrops debían aprender los actos rituales que les sacarían de su infancia.

Estos rituales, estos Misterios, consistían en una imitación menuciosa de los primeros rituales del profeta Chibi cuando descubrió la existencia de la realidad del Wakfu. Realidad del Wakfu. Estas palabras suenan como una sentencia de muerte para nuestros ojos acostumbrados a la comodidad de lo racional. Pero los Selatrops vivían/exploraban su vida por medio del ánalisis de los Misterios, y de estas profecías discretas, no sabemos nada más. El mismo gusto de lo desconocido dejó nuestros paladares insensibilizados.
Misterio… Esta palabra, viene de muy lejos, de tan lejos como el horizonte.
Jamás lo atrapamos, es un intersticio, una línea de demarcación entre la humanidad y el reino invisible.

Un misterio, si se toman nuestras definiciones contemporáneas, es un secreto, envuelto de un enigma, enunciado por juegos de charadas. Pero para nuestros antepasados, un Misterio era un ritual, un pasaje/transición instantaneo hacia una revelación donde, confrontado a la abstracción de la divinidad, el individuo encontraba la fuerza para enfrentar las tinieblas.
El "Myste" (Miste/Mistíco) debía quitar de sus ojos los velos de una existencia mortal, para contemplar el movimiento de un alma libre. Estos velos eran las complejidades sucesivas de la Diosa, el Misterio intimo de su presencia al mundo. Para revelarlo, el Myste debía aprender a ver.


Tres velos, nos dicen los grabados de las tabletas. Tres capas de sentido/entendimiento, por pelar como las pieles usadas de una verdad, agotadas por las interpretaciones sucesivas de un pueblo en peligro.
Frente al Vacío, un joven Selatrop debía aprender a pasar su mirada por entre los hilos para descubrir, progresivamente, el cuerpo de la Gran Diosa. Sus manos, su cara, sus cabellos.

Cada velo más difícil que el anterior, requería rigor y concentración. Para ver a la Diosa, Chibi había atravesado Vili en un pie, como en un funámbulo, y son estos pasos, estas manos extendidas, lo que los Selatrops debían fielmente reproducir/recrear.


Acondicionado por semanas de entrenamiento, por un ayuno exigente, el cuerpo aprendía a producir un sentido/significado, uno fuera del tiempo, uno divino fuera de lo mundano, para nuevamente, poder comenzar/entrar el día.

12. Wik-Fi Reboot (Reinicio)

Wakfu, canto tu nombre, el cielo se cubre él mismo con una crema de lluvia, me envuelvo en tu comodidad, preocupado acerca de las cosas que he olvidado, dejándome ser engañado por los dioses.Me acusan de herejía porque me osé a molestar el Olympe (Olimpo), donde los 12 dioses han hecho su nido(hogar), posados allí ante nuestras oraciones, pobres mortales, nacidos en el Incarnam después de ellos, nuestras simples almas demasiado pesadas para alcanzar las estrellas.


Estas estrellas son nuestras, aunque, estamos hechos de estrellas, de esta luz que da vida a todo lo consciente. Incluso si el Wakfu ha desaparecido de nuestros hábitos, nuestras vidas, sus cenizas aún están con nosotros, en nuestros pulmones cuyo único propósito en la vida es respirar.

Queremos vivir y crecer para alcanzar esa altura con empujoncitos hacia allá arriba. Somos flores y todas estas abejas son nuestras hermanas. No, no es herejía: no es el caso del anacronismo, sino de la biónica. Los llantos de águila ya no llegan hasta mí, porque mi trabajo es excavar lsa reliquias de un tiempo pasado, una era/edad soñada, una era de maravillas, donde lo imposible se volvía real.

Una era donde todo se bañaba en Wakfu, el fluido que fluye por el mundo, por los cuerpos, por las almas.

En esos días, las flores eran Wakfu puro. Eran los pulmones del mundo. Crecían sin requerir cuidados, sublimes cálices, abiertos como los ojos del mundo, del que todos creían ser totalmente pasivo - silencioso incluso.

Durante esta era, hace mucho, cuando el mundo no conocía siquiera la noche ni el tiempo, antes del Reloj de Xelor, antes de la llegada de los dioses, cuando los Selatrops danzaban en los campos, cuando la Tierra estaba compuesta de flores de Wakfu, las cuales conocemos bajo el místico nombre de Manolias.

Su organización social era tal que cualquier acción, cualquier decisión debía ser realizada dentro de los parámetros de su consciencia. Entre cada una de estas flores, tan delicadamente conectadas al cosmos, un flujo constante de polen Wakfu, la palabra, comunicación entre estas entidades.
Los Selatrops habían aprendido a disfrutar el mundo sin romperlo, sin reprimirlo/someterlo. Porque el pecado de la autoridad sobre las flores es la primera piedra en los pasos del orgullo, por el cual el mundo ha pagado su precio/consecuencias desde entonces.

Esta red, conocida por el nombre de Wik-Fi, era la garantía de seguridad de la sociedad Selatrop, una función de ahorro/salvado/guardado en tiempo real, disponible para todos. El conocimiento pasaba a través de las flores, por simbiosis.

Toda la información fue mantenida/resguardada en el mundo, POR el mundo.
Su sutil tecnología les enseñó a unirse con un reino diferente, nunca juzgando ni dominando. ¿Herejía?

No. Un modelo para el futuro.

13. Escalar el Monte Zinit

¡Dos años de desarrollo! Dos años, parece toda una vida. Algunas impresiones bien calientes, mientras se acerca al Código Completo.

Cuando se comenzó Islands of Wakfu (que se llamaba en esa época 'Secret of the Eliatropes'), teníamos justo un demo en XNA, y esta idea de poner en escena a los Selatrops en un juego en tiempo real en vista isométrico.
Después del fuego verde de Ankama, montamos un estudio, y como entrenamiento, creamos un pequeño juego musical para los niños de parvulos, 'Dream of Lu-Fu'. Esto nos hizo despegar, nos dio confianza. Durante un año, concebimos un motor, aprendimos un oficio.

Todos nosotros nacimos con el videojuego, es el médium de nuestro tiempo, aquel en el que exploramos sin tener antecedentes, armados únicamente con nuestra cultura general.

Durante un año, contemplamos un juego demasiado grande, demasiado ambicioso. La experiencia nos hizo comenzar ir marcha atrás antes de hacernos escalar la pared y caer.

No estamos allí todavía: tantos tropiezos, tantas trampas e ilusiones. Hacer un juego, es pilotear un barco en plena tempestad, con los ojos vendados. Aparte echar los cacharros al agua para esperar la clemencia de los cielos, debemos quedarnos concentrados en la cubierta. Mantener en pie/unida toda una cadena de desarrollo sin quebrantar los procesos orgánicos de un equipo.

En 2 años, aprendimos a confiarnos y a siempre darle buena calidad al trabajo que hace falta. Hacer un juego de consola, obligatoriamente "terminado", es la imposibilidad de agregar patch (parches).
Es procurar que cada elemento esté en su sitio, que todo tenga sentido. Qué las cosas tuvieran un FIN. Es asegurarse la cohesión (coherencia) entre todas las partes. La concentración y el rigor exigidos, dan miedo, y nosotros solo somos humanos: el error es parte del desarrollo, aprendimos a aceptarlo. A integrarlo.

Lo más difícil habrá sido mantenerse fiel al universo de DOFUS y de Wakfu. Nuestro fin desde el principio fue de dotar este universo de un Origen, una base de toda su mitología. Un momento sagrado, fuera del tiempo, condenado por la Historia, al cual todo debe volver para encontrar un sentido.

El pasado de los Selatrops, construyendo cabañas en la cabellera de una Diosa única, es una sopa que no deja de añadir nuevos ingredientes, para los desarrolladores de esta casa y para la comunidad. Es un gran reto, es una responsabilidad sagrada, porque todo debe ser dejado abierto a la interpretación. Nada nos pertenece: abrimos pistas complejas, le damos un significado simbólico al terciopelo usado para hacer una bufanda.

Vimos al juego crecer al mismo tiempo que el Monte Zinit. Todavía no estamos en la cumbre pero la pista ya está despejada, y el sol brillante comienza a aparecer detrás de la cresta de la montaña.

14. Otras riberas/costas

Comenzamos hoy la publicación de los extractos de una serie de petroglifos de las ruinas del Monte Zinit, identificados como los que evocan mitos importantes sobre los orígenes del Wakfu. Esta semana: ¡la ballena del Wakfu!

" El universo es un huevo, creado por el Gran Dragón por amor para la Diosa. En el centro del huevo se encuentra la fuente de toda vida, el Azul del huevo, un océano de Wakfu barrido por los vientos del cambio.

En alguna parte en este océano viaja una ballena, la ballena del Wakfu, enorme leviatán azul. Cuando espira, la ballena proyecta un chorro violento de Wakfu, sobre el cual bailan los pedazos de mundos.

Dimos un nombre a estos fragmentos, las llamamos las islas. La leyenda dice que subiendo arriba del todo de estas islas, se puede alcanzar el azul del huevo, el remolino vasto de donde es dicho que se podrían alcanzar otros universos, otros tiempos, o hasta descubrir la habitación secreta donde la Diosa va para descansar del baile con Gran Dragón."


Los mitos no son verdades literales, aunque estos pueden sorprendernos a menudo por su extrema precisión. Antes de que los poetas los reuniesen entre ellos, excluyendo ciertas paradojas, los mitos eran los fragmentos de una narración en movimiento, un laberinto de posibilidades, donde todo cohabitaba con su contrario.

Los petroglifos de Zinit son nuestra principal fuente para evocar el mundo que precede el tiempo divino. Este patchwork nos permite tejer un contexto cultural más ambicioso y más vasto, para colocar la civilización Selatrop en la evolución del mundo de los 12, y en el cosmos.

Sabemos ahora que los Selatrops contemplaban la vida-posterior bajo la forma de una eternidad pasada cerca de la Diosa. Esta eternidad debía celebrarse en la beatitud de un mundo maravilloso, perpetuamente renovado.

¿Que eran pues estas islas? Quizás pedazos arrancados de dimensiones, o concreciones de Wakfu sacadas de la ballena, como cálculos. Posiblemente dimensiones paralelas, donde las verdades emergían, codificadas en la naturaleza.

¿Podemos contemplar la ballena como la figura del paso en más allá, acompañando el alma hacia las riberas ideales(soñadas)?
La cuestión que nos quema los labios: ¿un Selatrop podría morir? ¿Sabemos que los Primogénitos pueden reencarnarse en un huevo con su dragón, pero los Next (Siguientes)?
¿Todos estos niños, nacidos con pulmones de Wakfu, quienes debían componer lo esencial de la civilización, visitaban las islas? ¿O entonces estas islas no eran más que un cuento destinado a calmar la angustia de los niños sobre el deber de algun día dejar este mundo, y sus seres queridos?

EXTRA: Los 9 poemas de "Los Misterios del Herbolario secreto de Chibi" (Chibi es el hermano humano de Grugaloragran). - Vídeo Fuente.


1.
El Wakfu está en todos lados, observa a tu alrededor: Está aquí y allá
El Wakfu era, es y será.

Resplandor azul, inmutable, esta cascada, danza, radiante, risueño.

En esta estela, una cara se instala: reflejo de vestal.

En las olas/ondas: sonrisa, lágrimas y sal de azur.

Bamboleado, en el flujo, su cuerpo, una isla, sus labios, la ribera, y su voz, eco del profunda de sus caderas.


2.
En el corazón del Wakfu, los nudos.
La Diosa desliza, entrecruzándose, todavía y siempre.

Rizos de sus cabellos, mechas de flujo, puntos sólidos.

De la multitud de hilos cruzados emerge el Gran Dragón, intersección primordial, última cruzada de los caminos.

Es la superposición de la sustancia, la celeridad, el baile inmutable, el matrimonio entre movimiento y atrofia.


3.

El gran Dragón Cósmico enamorado de la maestra del Wakfu le dejó un Dofus.

Así era este huevo: Un corazón azul, una envoltura, separados por la infinidad de las dimensiones.
El Corazón azul es el reino de la Diosa: acabado su baile, viene para reposarse allí, en su isla, su morada.
Nosotros, Selatrops, humanos, animales, somos los residentes de esta envoltura.

Nuestro destino es aprender a viajar más allá de las dimensiones para compartir la eternidad con ella sobre las olas azules de su isla, su reino.


4.
Un dedo tendido hacia las estrellas de sus abismos.
Aguja hueca, envuelta con una bruma lazulita.

El monte Zinit, caldero hirviente, de un azul ardiente, a veces fundía los corazones.

En la cumbre de la concha turquesa, esta nieve, sus lágrimas, su soplo, suspiros.

Una flecha, un mástil, se levanta hacia ella.

Pero adormecerse sobre este pico, es escuchar los latidos de su propio corazón.


5.

Criptas adormiladas en las entrañas de esta montaña.

Pasillos vacíos, sombras, de pensamientos futuros.

De este suelo surgen los nuevos misterios.

Dentro de estas piedras, la guarida escondida por la inmovilidad.

En estas piedras, atrapado, el Wakfu se estanca.

En estas piedras, un reservorio de inercia.
Amplificadas, pulsaciones, estas piedras: El rojo, cólera cuadrada; El círculo, el azul tranquilo.

6.
En lo más profundo de estas cuevas, reposa un secreto prohibido.
En estas entrañas de piedra: A lo largo de púrpuras venas, el Wakfu se estanca.
¡Mira!
Cómo los círculos azules se vuelven cuadrados rojos.
¡Escucha!
Cómo la risa abre la vía de la cólera.

¡Siente(Huele)!

Cómo la libertad da origen a las limitaciones.

Radiantes, estas formas angulares.
Amenaza invisible, devorando la preciosa esencia de nuestro mundo.

¿Es posible cosechar la cólera para dar vida a nuestros sueños?

Tal Wakfu atrapado, nuestras almas son encadenadas a este plano material.
¡Oye este grito, Diosa!
¡Nosotros somos Selatrops libres!


7.
Yo, Chibi el Primogénito, descendí de la montaña con el fin de sellar los secretos en estas piedras manchadas de rosa.
Sobre el camino, reuní al Consejo, estas almas nacidas de huevos, un comienzo.

Sobre esta hierba joven, bajo la mirada de la Diosa, nosotros Selatrops, primeros habitantes, a lo largo de estas riberas, edificamos un mundo abierto.
¡Qué se abran nuestras costumbres!
¡Qué se abran nuestros hábitos!

Para acoger cada criatura, cada flor, cada uno de nuestros hijos e hijas.

Aprender, el arte de desplazarse en el intervalo, a pasearse por la beatitud dimensional y ver nuestro caos en movimiento.


8.
¡Nada está solo/es único sobre este plano!
Vida, conciencia están en cada detalle, las rocas, el agua, y en estas flores perfectas.

Sus tallos tales mástiles florecen en el flujo, creando puentes por el soplo de su himno.

Las voces son unas señales, haciendo vibrar los pétalos, uniendo los pistilos.

Red de polen, línea azul entre las entidades.

Conectados a esta red, llevadas por el viento, las memorias, las experiencias.

Nuestros dedos pueden dar un nuevo sentido a la realidad.


9.
Naturaleza primera: el Wakfu.
Naturaleza segunda: lo que se crea, para nuestras necesidades, un aprendizaje.

Siluetas artificiales, cubos, arcos, esferas.

Formas que aceptan el Wakfu con el fin de dar la energía a los pliegues dimensionales de los Velos.

Somos Selatrops.
A través de estos instrumentos, nos conectamos en el mundo.

Para oír estas flores, para ver estas riberas lejanas.

Formamos parte del Canto.

Nuestros cuerpos son unos vasos donde las señales se mezclan, entrada y salida, con el fin de crear sabiduría.


_____________________________________________________________________
Estaré editando para arreglar pequeños errores y agregar algunas imágenes biggrin
1 0
Reacciones 3
Resultado : 11950

Me lo he leído entero y estoy verdaderamente impresionado. No sabía que la historia del KROSMOZ se pudiese extender a tal nivel, no sé...

Es decir.. ¿Si Baltasar reniega a la diosa, es por las inquietudes a la libertad? ¿La ballena de Frigost representa la distorsión del Wakfu provocada por la ambición del ser en calidad de control temporal en consecuencia de la creación de Wakfu? ¿Entonces, según el trasfondo del juego, Ankama representa en el juego lo que creen sobre el cosmos? (Obviamente, no deja de ser una historia de un juego, me refiero dentro de lo que es la ficción).

Muchas gracias por todo, NELSON y DARYMEL.

Saludos.

0 0
Resultado : 1463

Hola Fantino, pues aquello que sabías del libro Memorias de N y Wakfu Los Guardianes, en lo que se mencionaba una personalidad diferente de Balthazar puede que ya no sea motivo de preguntas pues al parecer ya no es canon.

La ballena del Krosmoz quizás es como una metáfora del flujo de las energías, en todo caso no tiene nada que ver con la ballena de Frigost, que hace parte de otra historia completamente diferente de la cual conoceremos más en Agosto de este año. De todas formas la situación de la ballena del Wakfu se mantiene demasiado abstracta xD

Y creo que sí era la intención que quería Daryl y el equipo sobre el cosmos.

Gracias por haberlo leído wink

0 0
Resultado : 1576

Excelente, gracias por el aporte Nelson Hjojo. Y saludos!

0 0
Responder a este tema