01 de Junio de 2012 17:49:21 |
#61
Retomando lectura... *Winter sabe*
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[NAR] Humo y Cenizas
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01 de Junio de 2012 17:49:21 |
#61
Retomando lectura... *Winter sabe*
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01 de Junio de 2012 17:52:30 |
#62
Q_Q tu historia es tan genial...
falta romance e hijos Sram/Zurcarak jaja. haber si nos vemos In-Game Mensaje modificado por Bokura - 01 de Junio de 2012 18:09:05. |
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05 de Junio de 2012 01:13:04 |
#63
¡Si, más pistas! Justó se cortó en una parte interesante. Muy buen capítulo.
(Agggh, otra vez leí y me olvidé de comentar. Qué cabeza la mía...) |
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05 de Junio de 2012 21:29:56 |
#64
Allá vamos con un capitulillo más
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 15. Bajo la superficie - ¿Qué estás diciendo, Ash? - graznó Mayta. Se debatía entre una especie de sorpresa horrorizada y una resignación lógica ante la acusación del sram. - Se me eriza la piel sólo de pensarlo, pero encaja a la perfección, Mayta. - insistió Ashan. - Pero... ¿cómo has llegado a esa conclusión? Llevamos muchos años trabajando juntos, somos compañeros desde que éramos unos críos.- era comprensible que se resistiese a aceptar el veredicto, pero su tono de voz sugería que en el fondo sabía que era cierto. - Mira, aquí.- señaló con el dedo un punto en el saco de entrenamiento.- Estuvo entrenando aquí esta misma tarde, como yo. ¿Recuerdas lo que te he contado antes? Zhao y yo nos enfrentamos a él ayer por la noche y huyó con todo el brazo derecho calcinado y parte del torso, fíjate. - volvió a señalar. "Hay marcas de sangre donde debería haber golpeado el puño derecho. La herida quedó a medio cicatrizar pese a su formidable regeneración y la carne se agrietó, volviendo a sangrar." - No lo entiendo, ¿por qué iba a arriesgarse a esto precisamente? No tiene sentido que se expusiese al entrenamiento a costa de dejar las huellas.- señaló Mayta. No le faltaba razón, pero Ashan creía saber la respuesta. - Todo fue un teatro. Apareció aquí a sabiendas de que yo estaba en la sala. Se paseó por todo el cuartel arrastrando el saco para que todos lo vieran y entrenó delante mío con esa misma intención. Necesitaba taparse los brazos, y las protecciones del entrenamiento le proferían la excusa perfecta para ello. Tampoco se las quitó cuando nos llamaron. Se estaba ocultando a la vista de todos.- respondió el sram. - Todavía me cuesta creerlo. Siempre fue desagradable e irritante pero ¿un asesino? ¿un psicópata? Es demasiado. - Y por eso nos ha costado tanto llegar a esa conclusión. Él ya contaba con eso, en todo momento. Se ha servido de nuestra relación para explotar nuestra confianza, y hemos dejado que escape hace apenas una hora por ese mismo motivo.- protestó Ashan, alzando la voz. - Tenemos que encontrarlo, necesito verlo para juzgar, quiero que confiese.- dijo Mayta con un deje de ira en la voz. - Mayta, si no estoy equivocado... - empezó a decir él. - No te equivoques, pienso apuntar a su cabeza.- aquello cogió al sram desprevenido por la violencia del tono.- Si es verdad que es el culpable de toda esta masacre, si de verdad nos ha usado de esta forma para sus depravaciones... le arrancaré la piel a tiras, lo juro. El sram asintió con la cabeza, el ceño fruncido. Puede que fuese una forma de hablar fruto de la situación y la furia y frustración contenidas durante todos estos días, pero no le faltaba razón. Había que detener al sacrógrito a cualquier precio y, conociéndolo, no se rendiría hasta exhalar su último aliento. - No dejes que te hierva la sangre. Si no atacamos con la mente fría nos triturará.- comentó Ashan para tranquilizarla. La zúrkarak suspiró. - En eso tienes razón. Y probablemente la tengas en todo lo anterior pero... ¿cómo podremos encontrarlo? Nos lleva más de una hora de ventaja. - Es una buena pregunta. Y aunque lo de tomar un trago en la taberna fuese cierto, dudo que siga allí desde hace más de media hora ya.- añadió Ashan. - Ashan... aquí, en el cuartel.- dijo Mayta. - ¿Eh? - ¡Los merkasakos! Ashan dio un respingo. ¡Claro! Mayta tenía razón. Los tres vivían en una de las salas sin usar del cuartel, dentro de sus merkasakos, uno al lado del otro. Había visitado a Mayta en el interior del suyo más de una vez, pero a decir verdad jamás había estado en el de Skazz. Quizá podrían encontrar alguna pista que les indicase donde encontrarlo. Salieron disparados de la sala de entrenamiento hasta llegar a los merkasakos. El de Skazz estaba en una esquina de la sala, cerrado con una cadena y un candado. - ¡Rayos! Necesitamos abrirlo como sea.- maldijo Mayta. - Creo que se cómo.- replicó Ashan mientras salía de vuelta al pasillo. Sus pasos le llevaron hasta el almacén de la Guardia. En aquella sala se guardaban todos los recursos que los nobles, el Gobernador o los ciudadanos habían donado al cuerpo de seguridad, todos aquellos objetos requisados a criminales o invasores que otros no hubieran reclamado y cualquier objeto extraviado que no hubiese encontrado dueño. El acceso a la sala estaba restringido a los oficiales de alto rango, investigadores independientes y a los miembros del gobierno. - Hmmm.- gruñó la puerta.- ¿Ya venís a molestarme? - No tengo tiempo para juegos, Gatel, abre.- Ashan le hablaba al ojo situado justo por encima de la puerta. La "puerta" no era en absoluto como las demás. Gatel era su nombre, y no era otra cosa que un Fab'hurito menor con la única cualidad de poseer una resistencia formidable. Era uno de esos objetos donados a la guardia muchos años antes de que Ashan y Mayta ingresaran en ella y que formaba parte del mismo cuartel. Gatel controlaba el acceso a la cámara de pertrechos y estaba al tanto de todos los rangos de cada recluta. Había que reconocer que tenía una memoria brillante. - Investigadores, ¿eh? Bah, apenas sois unos críos. En fin, qué vamos a hacer, yo no dicto las reglas.- El ojo se encogió de hombros, o al menos el gesto que hizo tuvo esa sensación en los dos guardas, y el cerrojo de la puerta produjo un estruendo metálico, algún tipo de crujido y un chisporroteo como de energía al disiparse. Ashan entró en la sala y miró alrededor con prisa, removiendo objetos aquí y allá hasta que un "¡Ajá!" salió de sus labios al encontrar lo que buscaba. Levantó a duras penas un colosal martillo con evidentes propiedades mágicas y sonrió triunfante, aunque bajo la máscara sólo él pudo saberlo. Mayta asintió con la cabeza. - Vamos.- la instó el sram. Llegaron a la sala de los merkasakos de nuevo e inclinaron el de Skazz contra el suelo, apoyando el candado sobre la fría piedra. Ashan hizo acopio de todas sus fuerzas para levantar el martillo por encima de su cabeza y, con un gruñido, lo abatió sobre el cierre metálico. Se oyó un chasquido y saltaron las chispas cuando varios trozos del cerrojo saltaron por todos lados y rebotaron contra el suelo y paredes de la sala. El sram dejó caer el arma contra el pavimento, rompiendo varias losas de piedra en el proceso. No le importó. Entraron en el merkasako de Skazz al instante. En el interior del saco apenas había luz. Ashan buscó sin éxito alguna fuente de iluminación. Se oyó un click cuando Mayta localizó el interruptor de una fuente de luz potenciada por algún tipo de batería de Wakfu. Parecía algún tipo de artilugio fabricado por un xelor. Al activarlo, el objeto bañó la estancia con una suave luz azulada y uniforme. Había varias estatuas extrañas de arcilla repartidas por el merkasako. Parecía como si el sacrógrito hubiese intentado producir algún tipo de escultura usando como base su ira y sus puños, obteniendo como único resultado una pasta disforme pero sólida sin ningún tipo de armonía. Mayta arrugó la nariz ante una de ellas y siguió buscando alrededor. Al fondo de la estancia encontraron un par de bancos de trabajo. Un aparato similar a un taller de minero modificado descansaba a la derecha de una amplia mesa con diversas herramientas. Al acercarse, Ashan sintió que sus botas rascaban el suelo al pisar y se agachó para observar el suelo del saco. Había restos de un polvo grisáceo repartido por el suelo en pequeñas cantidades alrededor del espacio te trabajo. El sram tomó una muestra con el dedo índice y olfateó el compuesto. - Es... pólvora.- declaró, volviendo a incorporarse. Recordó como el sacrógrito había empleado una bomba de fabricación casera y muy primitiva para huir de su batalla contra él, Zhao y el sadida. Zhao había mencionado que había empleado pólvora en exceso, obteniendo unos resultados poco satisfactorios, por suerte para el sram. - Ha estado fabricando explosivos en este taller.- explicó el sram mirando a su compañera, que curioseaba alrededor de la mesa de trabajo, mirando papeles y abriendo cajones. - Sí, eso parece. Hay una cantidad absurda de planos y esquemas de diferentes explosivos, desde detonaciones mineras hasta bombas tymadoras, pasando por un sinfín de mecanismos químicos y otras cosas que ni siquiera reconozco... ¿de dónde ha sacado todo esto? - Mayta rebuscaba entre los papeles, confusa. - Me preocupa más lo que piense hacer con ello... - reflexionó el sram en voz alta. Mayta contuvo un pequeño grito de sorpresa mientras sostenía uno de los papeles frente a su cara, como si hubiese encontrado algo. - Ashan, aquí, mira.- extendió el plano hacia el sram. - Esto es... un plano detallado de un edificio. Una estructura enorme, todos los pasillos, los apoyos de los cimientos y los puntos estructurales más importantes. Columnas y vigas maestras... todo.- leyó Ashan. La utilidad de aquel documento estaba bastante clara, dadas las circunstancias.- Todo lo necesario para realizar una demolición perfecta. ¿Qué es este lugar? - ¿No reconoces el edificio? Demonios, Ash, desde luego parece que no vivas en esta ciudad. Es el estadio.- dijo Mayta. - El estadio... ¿de Jalabol? - El mismo, y mira.- señaló un punto cerca del centro de la estructura. Había una cruz marcada sobre ese punto. Según Ashan recordaba, el estadio se encontraba erigido sobre un acantilado, justo al lado de un pozo de lava inmenso. Si sus cálculos eran correctos, el punto señalado por Mayta se encontraba cerca del borde del acantilado y a la vez cerca del apoyo más importante de la construcción. - ¿Planea hundir el estadio? Pero eso sería... no entiendo qué intenta, salvo por el hecho de provocar la última chispa para hacer que la población arda en una revolución completa. A estas alturas cualquier cosa puede funcionar.- dedujo el sram. - Es posible. Jerome tenía razón. Si no detenemos esto a tiempo no quedará una Brakmar que proteger. Será una masacre.- añadió Mayta. - "Creo que vamos a tener ante nosotros una bonita masacre en los próximos días." - dijo Ashan.- ¿No fue justo eso lo que dijo Skazz hace un rato? Vamos, no podemos perder ni un minuto. Tomaron el plano y salieron corriendo del merkasako. Recorrieron a toda velocidad los pasillos del cuartel hasta el exterior. Era casi de noche, en pocos minutos entraría en vigor el toque de queda para la población, pero la imagen que vieron al salir era peor de lo que esperaban. Las calles de Brakmar eran un hervidero de actividad. Ciudadanos y guardas por igual corrían de un lado a otro entre gritos y llamadas. Grupos de ciudadanos entraban y salían de casas y callejones y al final de la calle, en dirección al centro de la ciudad, podía divisarse una gran barricada hecha con muebles, puertas y trastos viejos con uno de los flancos en llamas. - Ha empezado... - musitó la zúrkarak. Y tenía mucha razón. Brakmar había rechazado el toque de queda antes incluso de que ocurriese y los ciudadanos intentaban tomar las calles por una vía nada pacífica. Pronto, Faegis lanzaría regimientos organizados de guardas contra los contingentes de civiles para dispersarlos, y el Gobernador llamaría al ejército si no conseguían "apaciguar" a la población. Los soldados llegarían antes del mediodía del día siguiente y arremeterían contra cualquiera en su camino. En efecto, la reacción se había desencadenado. La mecha estaba encendida, y los dos guardas sólo disponían de unas cuantas horas para pisarla antes de que llegase a estallar. |
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06 de Junio de 2012 17:10:50 |
#65
lo sabia, sabia que era el. pero estoy seguro que nos tendrás una sorpresa, no es así WinterCrow?
lo sabia, sabia que era el. pero estoy seguro que nos tendrás una sorpresa, no es así WinterCrow? |
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06 de Junio de 2012 17:59:00 |
#66
lo sabia, sabia que era el. pero estoy seguro que nos tendrás una sorpresa, no es así WinterCrow?
Puede ocurrir cualquier cosa... ¿créeis que si acaban con Skazz todo acabará? Las piezas están sobre el tablero, y la primera ya ha caído. Ahora sólo queda esperar al resultado del efecto dominó Sentíos libres de especular, a ver quién acierta. Por cierto, en un par de ratos libres he hecho algunos garabatos y bocetos, quizá dentro de no mucho cuelgue en mi galería algunos dibujos de los personajes ¡Nos vemos pronto! |
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06 de Junio de 2012 20:41:37 |
#67
Skazz, el asesino... sospeché de él desde que se descubrieron pistas de que podría ser un Sacrógrito, un Yopuka o un Pandawa y ya de por si su actitud es algo sospechos, pero también sospeché del pobre Zhao ._.
Si Skazz muere (Me daría algo de pena que muriera, aunque sea uno de los "malos de la película" me agrada), no creo que se termine la revuelta que hay en la ciudad. Por más que el asesino caiga, también hay problemas con el gobierno Brakmariano y además el gobernador desconoce los descubrimientos de Ashan y todo ese tema (Creo que el gobernador es un dictador o algo así, porque si la gente no lo quiere y todavía permanece en el poder... es algo raro) Luego lo del estadio de Jálabol... no entendí mucho de porque Skazz eligió ese lugar para derrumbar... En fin, estas son las cosas que pienso, seguro que me olvido de algo xD. |
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11 de Junio de 2012 19:14:02 |
#68
Allá vamos con otro
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ 16. Enroque Brakmar gemía y se retorcía. Todas las grandes ciudades tenían un "alma propia", una esencia en la cual los edificios y lugares, los ciudadanos y los sucesos no son más que los órganos y la sangre fluyendo por las venas de un organismo independiente. Brakmar no era una excepción, pero ahora mismo la tranquilidad de la bestia se estaba viendo perturbada por esa "sangre" que circulaba por sus venas, una sangre que hervía indignada y arremetía contra las defensas del sistema. Les habían impedido fluir, y los ciudadanos habían iniciado una lucha encarnizada para resucitar el corazón de la nación y hacer que volviera a bombear, a latir. Como consecuencia, Brakmar gemía. Un quejido constante que salía de cada calle, de cada plaza, adornado y aquí y allá con el choque de madera o metal, con alaridos, gritos de batalla, llamadas a aliados y toda clase de variopintas notas que contribuían a formar una lamentable sinfonía. Y entre todas aquellas notas estaba el repiqueteo de dos pares idénticos de botas rojas recorriendo las calles a toda velocidad. Cuatro botas genéricas de la guarda Brakmariana, acompañadas por un ya constante jadeo de los dos guardas que las calzaban. - Va a ser difícil atravesar las calles más grandes. - dijo la zúrkarak con la respiración entrecortada. - Sí, es probable que nos topemos con más de una barricada formada en el camino.- coincidió el sram.- Pero las calles pequeñas son un laberinto horrible, perderemos mucho tiempo.- objetó. - Estamos hablando de enfrentarnos a Skazz, Ash, no podemos permitirnos llegar heridos o excesivamente desgastados.- argumentó ella. - En eso tienes razón. Está bien, no perdamos más tiempo, sígueme. Giraron abruptamente a la derecha en el siguiente callejón y empezaron a serpentear por los angostos callejones. Tomar aquella ruta les obligaba a dar un tremendo rodeo. Brakmar era una ciudad antigua, y tras el diluvio provocado por Ogrest los nuevos Brakmarianos habían acabado haciendo un trabajo a medias entre levantar la ciudad de nuevo y reconstruir la que existió antes de las inundaciones. Como resultado, Brakmar era un amasijo de calles mal orientadas, callejones sin salida o demasiado estrechos y avenidas que parecían llevarte en una dirección pero acababan trazando una ruta de 90 grados desembocando en una parte completamente distinta a la esperada. Pero ellos conocían estos intrincados tramados, tenían grabada a fuego la maraña de vías y calles como si fuese una prenda que ellos mismos hubiesen tejido. Eran guardas de Brakmar, formaba parte de su trabajo. Llegaron a una encrucijada. Una de las direcciones llevaba de vuelta al centro de la ciudad por una ruta más concurrida, otras dos les llevarían a su destino por caminos distintos. Se miraron entre ellos, dudando cuál tomar. Ashan empezaba a optar, pese a lo tedioso de la idea, por tomar la ruta más larga pero de calles más pequeñas. Aún no se había decidido cuando se oyó una detonación y un trozo de piedra estalló al lado de su oreja. Instintivamente se lanzó al suelo y rodó ágilmente de vuelta al callejón por el que habían entrado. Mayta retrocedió de un salto y desenvainó una de sus barajas de borde afilado. El sram conjuró un manto de invisibilidad y se asomó a la esquna. - Dos tymadores, un anutrof, un feca.- enumeró Ashan.- No parece que estén dispuestos a hablar, no me han volado la cabeza de milagro. - No tenemos tiempo para esto, acabemos rápido.- propuso Mayta, irritada. - Son civiles, Mayta, no saben nada de nuestras intenciones. No podemos asesinarlos sin más.- protestó el sram. Ella suspiró. - Han estado a punto de matarte, ¡y no tenemos tiempo! - se quejó la zúrkarak. - Los abatimos, sin matarlos, y seguimos corriendo. No somos asesinos.- dijo el sram, firme. - Bah, de acuerdo, vamos. Ashan salió corriendo del callejón. Uno de los tymadores se había quedado esperando a una distancia prudencial mientras el otro intentaba apuntar al callejón desde la esquina opuesta para evitar el cuerpo a cuerpo. El anutrof llegaba justo después y el feca se disponía a colocar un glifo de algún tipo. Concentró su Wakfu para acelerar su movimiento y se colocó junto al feca, propinando un potente golpe que lo impulsó contra la pared. Mayta salió entonces saltando ágilmente y lanzó tres cartas contra él. Las cartas impactaron en los brazos y piernas del feca, inutilizando brazo y pierna derechos y dejando el izquierdo clavado a la pared, sujeto por la ropa. Los ciudadanos no parecían combatientes demasiado experimentados y su reacción fue demasiado lenta. Para cuando se percataron del ataque al feca, Ashan ya se encontraba tras el tymador más lejano, al que empujó hacia adelante. El tymador se giró al instante y disparó al aire vacío a su espalda, pues Ashan ya había usado las sombras para colocarse de nuevo a su espalda. Dirigió un tajo rápido contra el brazo que sujetaba la pistola. El asaltanto gritó y soltó el arma, sujetándose la mano derecha con la izquierda. El sram no perdió ni un segundo y pisó la capa del tymador que, desprevenido, cayó hacia atrás y se golpeó contra el suelo. Ashan propinó un fuerte puñetazo a la cara del manifestante, haciendo que volviese a golpear la cabeza contra el suelo y quedase aturdido. Mientras tanto, Mayta había dejado fuera de combate al otro tymador, que estaba sangrando por múltiples cortes, tumbado en el suelo. Mayta se había excedido, sin duda, pues el pobre diablo sólo sobreviviría si recibía antención médica pronto. Aunque desaprobaba las acciones de su compañera, no podía permitirse el lujo de dudar. La zúrkarak estaba enzarzada en un combate directo contra el viejo anutrof, que arremetía con su pala contra ella. Mayta estaba zafándose hábilmente de sus ataques, más para ganar tiempo que para atacar, haciendo que el viejo perdiera el equilibrio en sus golpes para empujarlo al instante, apartándolo de sí. Centrado como estaba en su duelo con la guarda, el anutrof no vió al sram acercarse por detrás. Ashan golpeó en la base de la rodilla derecha del viejo, haciendo que fallase el apoyo y cayese hacia atrás. En el momento en que perdió el equilibrio, Mayta le arrebató el arma de las manos con una rápida patada y al instante levantó la pierna en alto y la bajó con toda la potencia que fue capaz, golpeando con el talón de su bota en la cabeza del anutrof y dejándolo inconsciente. - Vamos, ¡vamos! - gritó el sram, que ya estaba corriendo hacia uno de los callejones. El tymador que Ashan había dejado fuera de combate se arrastraba por el pavimento intentando alcanzar su pistola. Para cuando llegó, los dos guardas habían desaparecido. - Es probable que el tymador al que has derribado no sobreviva.- acusó el sram a su compañera. - Sean civiles o no, nos habrían matado de tener ocasión. Son asesinos en potencia, Ashan, tenemos algo más importante entre manos. Además, puede sobrevivir perfectamente si los otros tres ayudan. Eso son tres rebeldes menos.- Mayta sonaba levemente furiosa. Durante días la había visto flaquear ante las masacres obradas por Skazz, pero ahora estaba colérica, fría. No pudo evitar sentirse inquieto. - Aun así... - Ashan no acabó la frase. Sabía que era inútil, y hablar mientras corrían sólo conseguiría agotarlos más. Llegaron al recinto del estadio notablemente cansados y se detuvieron ante las grandiosas puertas para recuperar el aliento. La zona estaba desierta. El estadio se encontraba en uno de los extremos de la ciudad, completamente apartado del casco urbano y al borde de uno de los ríos de lava de Brakmar. Con toda probabilidad, era la zona más apartada de cualquier revuelta ciudadana ocasionada ese día. Ashan tuvo un mal presentimiento. - ¿Y ahora qué? No podemos derribar las puertas.- inquirió Mayta. - Hay una entrada de servició por el acantilado.- Ashan señaló un camino de roca que bordeaba el estadio sobre el río de lava.- Creo que de al alcantarillado, y es probable que lleve al punto que señalaba el plano de Skazz. Creo recordar que hay una puerta, pero no deberíamos tener problema a la hora de saltar por encima. Su memoria no fallaba. Recorrieron el escarpado sendero y saltaron un portón de madera colocado sin demasiado esmero. El camino trazaba un círculo alrededor del acantilado del estadio. Siguieron caminando. La temperatura aumentó. Estaban a punto de llegar al final del camino cuando Ashan levantó una mano y se detuvo. Al final del despeñadero había una gran zona lisa y una entrada a una especie de cueva. El sram se asomó cuidadosamente. El sonido que había hecho que se detuviera se hizo más claro. Era un ruido repetitivo, rítmico. Pum, pum, pum. Como si alguien estuviese golpeando un saco lleno de... algo, contra el suelo una y otra vez. Provenía de la entrada de la cueva. En la penumbra de la entrada había algo. Ashan entornó los ojos. Dos piernas, de alguien tumbado en el suelo. Fue entonces cuando se percató de que había un ligero rastro de sangre desde la cueva hasta el borde del acantilado, como si hubiesen arrastrado a alguien hacia allí. El sram frunció el ceño. Tenía un mal presentimiento. ¿Estaba Skazz allí? ¿Quiénes eran los asesinados? Anhelaba respuestas, anhelaba darle una paliza a ese sacrógrito bastardo y obtenerlas, pero no podían precipitarse. El ruido cesó, y entonces empezaron a oirse pasos. Tac, tac, tac. Cada vez más cerca. Ashan desenvainó su daga e hizo un gesto a Mayta para que se preparase. - Algo no va bien, hay algo en todo esto que no me cuadra. - explicó, susurrando.- Voy a usar mi invisibilidad para acercarme, espera a mi señal... |
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11 de Junio de 2012 22:56:22 |
#69
El capitulo es bueno como siempre Winter: interesante y largo.
De todas formas, depronto entendì qual es la sorpresa! (85% probabilidades que me equivoque, no soy bueno en adivinar Espero el proximo |
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14 de Junio de 2012 05:12:54 |
#70
¡Oh si, acción y misterio! Realmente me está gustando como va la historia y estoy impaciente para ver el momento en el que se encuentran con Skazz. También me sorprende el cambio de actitud de Mayta, pero dada una situación así... ¿Quién no actuaría de esa manera?
Muy buen capítulo, como todos los anteriores y espero con ansias el próximo n.n |
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14 de Junio de 2012 18:41:55 |
#71
¡Humo y Cenizas ha pasado ya las 800 lecturas!
Es todo un record, teniendo en cuenta la media de lecturas de los temas de la Sección Rolera, la gente que hay en el foro y esas cosas. Estoy contento, y convencido de que podemos sobrepasar de sobra las 1000 antes de que esto termine Me voy a disculpar de antemano, pues de momento no traigo capítulo nuevo, y al menos hasta mañana o el sábado no voy a poder escribir, pero tengo algo para vosotros...
¡Ashan y Skazz se enfrentan en un duelo a muerte! He traído esta pequeña ilustración para ambientar un poco el siguiente episodio (y, para qué mentir, que tengáis más ganas Ambas figuras están dibujadas y coloreadas a mano en su totalidad, y el fondo está hecho rápido y a lo loco en PaintToolSai. Es un pequeño "obsequio", porque me gusta dibujar, y para agradecer vuestro apoyo a todos los que leéis y/o comentáis . Nos vemos pronto con un nuevo capítulo |
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14 de Junio de 2012 20:00:32 |
#72
O_O Wow!!!!! Que dibujo chevere!! No veo la hora de leer la batalla!
Pon el capitulo cuando tengas tiempo Winter, lo importante es que sea bueno. |
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15 de Junio de 2012 02:07:48 |
#73
no me imaginaba a Ashan con tan buen cuerpo.
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15 de Junio de 2012 03:51:02 |
#74
Dibujás muy bien. Las proporciones, la perspectiva y las poses de los personajes.. están excelentes.
Presiento que la pelea va a ser muy buena... *¬*. ¡Esperaré por ese capítulo! (P.D: Skazz se ve lindo... aunque sea el malo maloso (?) xD) |
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15 de Junio de 2012 06:30:26 |
#75
No te voy a mentir y talvz muchos crean k exagero pero esta historia puede hacer el intento de convertirce en libro y te lo digo de corazon......no homo porcia
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24 de Junio de 2012 22:52:45 |
#76
Trata de poner otro cap pronto Winter.
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03 de Julio de 2012 22:06:30 |
#77
Winter, te prohíbo que abandones tu historia!!
no puedes dejarnos así... ya casi viene la mejor parte D: |
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04 de Julio de 2012 09:49:21 |
#78
Perdonad por la total ausencia. Esta semana entrego el proyecto final de carrera, me faltan horas de sueño por todos lados
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04 de Julio de 2012 22:35:58 |
#79
cuando quieras y puedas amigo mio. no te apresures... solo no te olvides xD
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13 de Julio de 2012 09:01:07 |
#80
Te maldigo, Winter! Me has dejado completamente picada, no es justo!
Skazz, Skazz... Ya pensaba yo que sería él el traidor, algo no cuadraba bien con él. Sin embargo sigue siendo mi favorito, veamos cómo termina todo Y más te vale que lo sigas, o te atosigaré en FaceBook hasta que lo termines! |
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