No puedo responderte directamente, Bokura, lee un poquito más...
Llegan las reacciones, las pistas y las revelaciones... algunas de ellas, ¿qué será lo siguiente?
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14. Cortinas de Humo
En el silencio del momento, el sonido fue claro como el agua. Mayta se dobló por la mitad y su estómago no pudo resistir las náuseas. La zúrkarak luchaba con toda su voluntad para no vomitar allí mismo y, tras varias arcadas, escupió y se apoyó en una reja jadeando fuertemente.
Ashan se había apoyado en el muro, a su izquierda. La cabeza le había dado una vuelta completa al ver la escena y tuvo que buscar apoyo para no sentirse mareado. Olía fuertemente a sangre y carne viva. Tomó con una mano el extremo de su capa y la enrolló alrededor de su cuello, nariz y boca para mantener a raya los olores y, con ellos, la náusea. Aconsejó a Mayta que hiciese lo mismo, aunque ella ya tenía una mano apretada sobre la boca para evitar respirar directamente.
- ¿Te encuentras... bien? - preguntó él, respirando con dificultad.
- No. Caos de Ogrest, no.- volvió a escupir e intentó erguirse. Tenía los ojos húmedos
- Ve arriba y bebe algo de agua. En el gimnasio hay cojines, siéntate un rato hasta que se te pase el mareo. Voy a ver qué averiguo.- dijo Ashan.
- No tienes por qué... Zhao... - empezó a protestar.
- Mayta, mareada y tambaleante no conseguirás nada. Ve arriba, toma aire y continuaremos cuando te encuentres mejor.
Reticente, la zúrkarak se giró en redondo y desapareció en las escaleras. Ashan se quedó unos segundos mirando, preocupado. Si bien no era una persona débil ni mucho menos indefensa, las brutalidades que había presenciado siempre habían hecho mella en ella. "Es como debería ser." reflexionó el sram, "si no nos horrorizásemos al ver algo así, habríamos perdido nuestra humanidad." Aquella última vez, sin embargo, había sido diferente a las otras.
Se encontraban ante el asesinato de dos conocidos, de un amigo. Ashan habría esperado, en otra época, un río de lágrimas por parte de Mayta. No había ocurrido. ¿Se habría quebrantado ya su espíritu? Ashan suspiró, abatido. Brakmar nunca había sido una ciudad bondadosa, y cualquier guardia había presenciado su buena parte de excesos y sangre a lo largo de su vida. Aquella última semana, sin embargo, había superado toda prospección.
Ninguno de ellos volvería a ser el mismo. Sucesos como aquellos devoraban cualquier rastro de humanidad o inocencia restante de quien los viviera. No, aquello les cambiaría, les arrebataría un poco más de color, dejándolos aún más grises.
- Zhao, qué te han hecho... - musitó. El pandawa siempre había sido reservado y taciturno, pero sin ninguna duda digno de respeto. Recto y determinado, y un gran luchador. Aquello último daba vueltas en la cabeza de Ashan. Zhao, derrotado, así de fácil y aquí mismo...
La iluminación era precaria. Tomó una de las antorchas para inspeccionar algunas cosas más de cerca. Algo le llamó la atención. Había sangre por todos lados: paredes, rejas... y especialmente en el suelo. El charco que habían dejado los tres cuerpos estaba lejos de secarse y, de hecho, había suficiente sangre como para que cada paso emitiese un leve chapoteo. Ashan frunció el ceño. Era imposible que el asesino hubiese abandonado la mazmorra y el cuartel sin dejar una sola huella.
Volvió a dirigirse hacia la entrada de la prisión y miró los escalones con detenimiento. La única forma de abandonar el lugar sin dejar una sola mancha era deshaciéndose del calzado. Miró la mancha de sangre que habían encontrado en la pared inicialmente. Alguien se había apoyado ahí con las manos manchadas. Ni huellas, ni una sola gota, ¿se habían llevado el calzado? Miró hacia arriba. Justo en la entrada del sótano había un pequeño tragaluz que permitía iluminar pobremente el lugar. Quizá...
Convocó un doble e hizo que se arrodillara con las manos juntas. Puso el pie en sus manos y se impulsó hacia el tragaluz. En efecto, había restos muy leves de sangre en los bordes de la cavidad. Había sacado el fardo por allí, ¿pero y luego? Corrió hacia el exterior del cuartel, al callejón que daba al tragaluz.
Se trataba de un pequeño callejón sin salida, usado como basurero de las diferentes edificaciones que allí confluían. Intentó seguir el ligero rastro de sangre que salía de la ventana del cuartel.
- Qué... agh, ¿qué es ese olor? - preguntó al aire. Olía a horriblemente mal. Apartó unos cuantos trastos en dirección a la fuente del olor.
Descubrió un montón de una sustancia pastosa, cenizas y mugre y se acercó con precaución. Olía terriblemente. Era una montaña voluminosa de algo quemado. Extrajo su daga y removió. Tela, piel y cuero... y hevillas de metal.
- Así que eso era.- murmuró. Sin duda el cuero quemado era lo que producía ese olor. Se detuvo de repente. Algo no cuadraba.
Aunque hubiese quemado la mitad de su vestimenta, allí había demasiados desperdicios. Un examen exhaustivo reveló lo que Ashan temía. Había al menos dos suelas de bota del mismo pie: el derecho, y muchos más restos sin identificar. "Al menos dos atacantes" juzgó, "quizá tres. Esto no me gusta".
Volvió al cuartel, a las mazmorra, volviendo a taparse la cara con la capa. Pese a la cobertura estuvo a punto de regurgitar de nuevo al entrar en aquel ambiente tan cargado. Su doble seguía allí parado, esperando, así que decidió sacarle partido. Entre los dos levantaron con cuidado el cuerpo de Zhao, desempalándolo de la reja. Ashan volvió a sentirse mareado al tener en sus manos a su antiguo capitán, empapado en su propia sangre y destrozado. Les llevó un rato, pero consiguieron llevarlo a la camilla de la enfermería.
Ashan tomó un trapo y limpió la cara del pandawa. Cerró los ojos y durante unos segundos pidió a la diosa de Pandala que tomase buena cuenta de él.
No le llevó mucho tiempo confirmar sus sospechas. El pandawa había recibido severos golpes en todo el cuerpo, contusiones, siguiendo el estilo habitual del asesino. Sin embargo, los moratones y partes enrojecidas tenían una forma alargada, no redonda. No había sido un puño lo que las había producido. El sram estaba al borde de los nervios, pues no había sido entrenado para tratar enfermos, mucho menos manipular cadáveres. Haciendo acopio de toda su voluntad dió la vuelta al cuerpo de Zhao, y las conclusiones tomaron forma en su cabeza.
Allí había heridas de arma. No de puños, codos o piernas, sino filos y metralla. Habían atacado a Zhao por la espalda antes de que pudiera defenderse, y después habían intentado imitar al asesino en serie golpeando contínuamente el cadáver, incluso en las partes donde se habían infligido las heridas de arma. Imitadores, unos malditos imitadores. Seguramente confiaban en que la muerte del único forense de la guardia sirviese para que nadie descubriese su engaño. Bastardos...
Envolvió a Zhao en una manta y lo dejó en la camilla. Merecía un entierro digno cuando tuviesen ocasión. Cuando se dió la vuelta, encontró a Mayta en la puerta, entrando en ese momento.
- ¿Te encuentras mejor? - intentó decir, pero su voz apenas era audible. Tenía la boca seca y le faltaba saliba. Carraspeó y se mojó los labios.
- Sí, sí... no puedo creer que haya acabado con Zhao.- su voz apenas sonaba triste, era más bien... vacío, ausencia de emoción.- Estoy cansada de esto, Ash. De todo esto.- confesó.
- Lo sé. No te preocupes, acabaremos con esto, te lo prometo.- dijo, intentando mostrarse seguro.
- No me... - empezó.- Da igual. Dime que sabes cómo encontrar a ese desgraciado.- su tono se endureció paulatinamente.
- No ha sido él.- explicó Ashan.
- ¿Qué? - el tono de sorpresa ahora sí era genuino, la zúrkarak abrió los ojos como platos.
- Imitadores. Han intentado mutilar el cuerpo tanto como lo hacía el asesino... pero las heridas de arma son visibles, y fuera hay restos de varios pares de botas.- dijo el sram.
- ¿Varios pares de botas? ¿Y eso qué...? - frenó de repente y miró hacia el pasillo. Ashan supuso que notó entonces la ausencia de huellas.- Ya, vaya, ya veo. No lo entiendo.
- Necesito sentarme y beber un poco de agua.- pidió Ashan, mirando de reojo al cuerpo inerte del capitán.- Vayamos al gimnasio y hablemos de esto.
Caminaron en silencio hasta el sitio donde Ashan y Skazz habían entrenado unas horas atras. El sram tomó un cojín de plumas que usaban para practicar caídas y amortiguar golpes y se sentó. Mayta le ofreció la jarra con agua.
- Gracias.- bebió un largo trago y permaneció ahí varios segundos con los ojos cerrados.- Atacaron desde detrás, varios individuos armados. Creo que no llegó a haber un combate real. Todo lo demás, el destrozo, la reja rota, el ensartamiento y la mutilación es probablemente
post mortem. Intentaban imitar al asesino y tapar su rastro. He de decir que el intento ha sido burdo y patético.
- Varios atacantes... ¿más enemigos? ¿Hay alguna otra pista? - preguntó la zúrkarak.
- El hecho de que Zhao estuviese allí es la pista más relevante.- declaró el sram.- Es imposible que el grupo de asaltantes entrara cuando todos estábamos aquí. Debieron esperar a que el cuartel se vaciara, al llamamiento... la única razón que pudo hacer que Zhao continuase allí es el ex-político del que te hablé, y ya no está.
- Un rescate... dijiste que ese tipo fue el que empezó la primera protesta, ¿no? Pero liberaron a todos los presos, no sólo a él. Aunque, bien pensado, habría sido dejarnos a varios testigos en bandeja.- reflexionó Mayta.
- Exacto. Además, si su intención es iniciar una revuelta, es probable que esos prisioneros estén encantados de cargar contra nosotros.- indicó el sram.- Pero siguen faltando piezas en el rompecabezas. ¿Cómo sabían ellos que iba a haber un llamamiento? ¿Estaban esperando? Es difícil de imaginar. Zhao no se hubiese demorado en acudir a la plaza, era su deber, así que hemos de suponer que atacaron justo después de que el cuartel se vaciase.
- Es decir, lo sabían.- concluyó la zúrkarak.- Pero aún así podrían haber esperado a que Zhao se marchara. No tenían necesidad de enfrentarse a él, mucho menos de mutilarlo después. Por muy crueles que sean los bandidos de esta ciudad, mutilar a dos personas cuando puedes evitarlo no me parece una opción.
- En eso tienes razón, ¿por qué asesinarlo y simular que fue el psicópata de antes?
- Es más, ¿cómo sabían de su existencia? - añadió ella.
- El alborotador lo sabía.- rebatió Ashan.- Fue uno de sus argumentos para agitar a los ciudadanos. Al parecer desconocía los detalles, o su preferencia por los nobles, pero sabía lo que había estado haciendo.
- Ya veo. Pero seguimos sin poder explicar por qué optaron por esa masacre. Podría haber sido un rescate limpio.- Mayta tenía razón, seguían sin encajar las piezas.
Ashan se levantó de su asiento y empezó a deambular por la sala, pensativo. Había algo en todo aquello, algo que estaban dejando de lado, algo importante. Tenían todas las piezas sobre la mesa, esparcidas, algunas formando una figura, pero eran incapaces de montar el puzzle. Tras unos minutos una idea se formó en la mente del sram.
- Y si... ¿Y si el rescate no era el verdadero objetivo? - sugirió. Mayta se mostró sorprendida, confusa.
- ¿Qué quieres decir?
- Que es todo demasiado obvio, demasiado fácil. Han quemado las botas, sí, han evitado dejar huella, pero la imitación del
modus operandi del asesino es patética. Es obvio que hubo varios atacantes, resulta obvio pensar que el preso más importante fue el motivo del ataque, que Zhao y el doctor son sólo daños colaterales, pero no tiene sentido.- siguió con aquella vía de pensamiento, parecía viable.- No, el rescate no es el objetivo, sino una distracción. Es lo que quieren que pensemos. ¿Y si el verdadero objetivo era, de hecho, acabar con Zhao?
- Pero, ¿por qué?
- Ellos sabían cuándo y cómo entrar, dónde buscar, quién habría dentro.- prosiguió el sram.- Estaban informados. Piénsalo, concuerda con nuestra teoría del topo en la guardia. El objetivo era Zhao.
- Sigo sin entender por qué Zhao precisamente.- dudó la zúrkarak.
- En efecto, ¿por qué? - volvió a quedarse pensativo unos segundos. "¡Claro!" pensó, y golpeó el puño derecho en la palma izquierda.- Mierda, ¡por supuesto, el combate!
- Ashan, no te sigo...
- Ayer, tras la puesta de sol, Zhao y yo fuimos a buscar al joven sadida que atacaron para interrogarlo y tuvimos un duro enfrentamiento con el asesino.- contó el sram.- Jacinto Pistilo consiguió inmovilizarlo con sus zarzas y el capitán escupió fuego líquido sobre su torso. Acabó quemando prácticamente toda la parte derecha del torso del psicópata.- Ashan se aceleraba por momentos, se giró y caminó un par de metros más mientras continuaba divagando.- Un guarda con medio torso quemado es difícil de ignorar, Zhao debía estar cerca.
"Decidieron eliminarlo, quitarlo de en medio. No tenemos un topo, el asesino forma parte de la guardia. Por eso no podía encargarse el durante el llamamiento si no quería despertar sospechas. No se quiénes son en realidad los atacantes nuevos, pero trabajan con o para él."
- Por los doce, Ash, puede que tengas razón. El escape era un ardid, Zhao pudo haberlo descubierto.- había un ligero temblor en la voz de Mayta.- Pero nos devuelve a la pregunta más básica: quién...
- Quién... - repitió el sram. Su vista estaba fija en un punto en la pared al final de la sala. No tenía ninguna respuesta para esa pregunta. Pese a todos los progresos, seguía sin una sola directriz, sin una sola indicación en la dirección de la persona indicada.
Lanzó un gruñido de frustración y, sin pensarlo, su pierna salió disparada en un movimiento giratorio, impactando en el saco de entrenamiento que había dejado Skazz aquella misma tarde. Estuvo tentado de propinar otro golpe con todas sus fuerzas, pero entonces se detuvo en seco, una idea saliendo a flote desde las profundidades de su mente.
- Hijo de Bwork... - musitó, cuando el esquema tomó forma en su cabeza.
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¡Eso ha sido todo por hoy! Lo siento por hacer el corte justo ahí

pues si bien estoy seguro de que muchos ya habéis desvelado parte de la trama prefiero ver cómo desmontáis las teorías antes de confirmar nada.
Tengo ciertos... nervios. Todo el grueso de la historia que pensé está a punto de estallar. Como pasa muchas veces, creé esta historia empezando por el final, un final que en su día me pareció apoteósico, más o menos. Sin embargo, de lo que había en mi cabeza a lo que al final quedará plasmado aquí hay un largo proceso.
Espero saber transmitirlo tan bien como parecía estar en mi imaginación. Vosotros juzgaréis. Estoy impaciente por saber qué os parece, si he sabido transmitir los sentimientos que buscaba o qué ha fallado para llegar a hacerlo. Gracias por leer
Mensaje modificado por WinterCrow - 31 de Mayo de 2012 22:49:07.
Motivo de la edición : título XD