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[JR] Equilibrio, Historia. No comentarios.
posté 24 de Enero de 2012 02:09:35 | #1
[JR] Equilibrio
Gremio Equilibrio

Un día, como muchos otros, se nos dio la idea de crear una historia sobre nuestro gremio, Equilibrio. ¿Y qué mejor que mediante un Juego de Rol?

Director:
galmamtz (alias Will).
Jugadores:
Dharymel.
WinterCrow.
Fulgor.
Tristeroe.
Magekoy.

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Calawazas y presentaciones

Un bosque frío y en penumbras, tan solo iluminado por los leves trazos filtrados a traves del ramaje que opacan aún más la tenue luz de la luna.

- "Will, ¿qué estás haciendo? ¡¡Ayúdame!!" Grita una apagada voz dentro de la oscuridad.

-"Aguanta un poco más"- responde agitado Will mientras lucha contra seres tan oscuros como la noche misma.

Sin embargo, la voz cesa y todo queda en silencio abruptamente. Los seres retroceden y se reintegran a la sombras tal cual Boo al lodo.

-"P-pero, ¿por qué...?"



Despertó del trance súbitamente, empapado en sudor. Esa duda, tan simple, le atormentaba hasta el hartazgo al aventurero. Siempre, cada día, cada noche, cada segundo de su existencia se lo preguntaba. Y exactamente ahora le volvía el recuerdo de aquella vez, cuando las cosas parecían pintar bien.

Se sacudió la cabeza y siguió su camino. Aún no llega al lugar para plantar sus preciadas semillas.

El Ocra, aunque joven, tiene un carácter candente y calculador. No posee un gran físico, pero lo enmienda con su gran manejo del arco. Un digno discípulo del Dios Ocra.

Se sacudió la cabeza y siguió si camino, otra jornada de peregrinaje le aguardaba. Debía procurarse el sustento diario, pero antes habrí­a de encontrar un buen lugar para plantar sus preciadas semillas.

Después de caminar un largo trecho, llega al borde del Monte Boscoso para contemplar los grandes campos fértiles de Shika Ingals. El olor a plantas frescas era una sensación revitalizante y encantadora.

-"Por fin he llegado, hora de plantar calawazas".

El Ocra se abalanzó cuesta abajo en dirección a un pequeño trozo de tierra desnuda tal Jabalí a su enemigo.

Nada más llegando al lugar, colocó el merkasaco y se deslizó dentro de él para sacar las semillas y la herramienta necesaria para labrar la tierra.

-"Veamos, frasco de semillas... ¿Qué más es...? Ah sí, esto, esto y esto."

Lleno de emoción preparó el terreno a paso presuroso, deteniéndose solo lo necesario para comprobar que todo estuviese perfecto para sus "preciosas". Una a una las fue colocando metódicamente en su sitio.

-"Esto está algo solo, pero por si las moscas colocaré protecciones"- Acto seguido construye una pequeña barda improvisada con palillos de ñiamzano y soga hecha de fibra de calawaza. Consciente de que tardarán en germinar, deja la mini-plantación para encontrar alguna otra cosa que hacer. Levanta la mirada y ve un pozo a unas cuantas decenas de metros, así que decide ir a lavarse en aquel lugar.


Mensaje modificado por galmamtz - 25 de Enero de 2012 17:57:03.
posté 26 de Enero de 2012 03:06:23 | #2
Un Sacrógrito estaba sentado en un banco en los campos de Shika, observando aburrido un grupo de tofus, que corrían por el lugar. El Sacrógrito, tenía una espada de excelente factura, así como su ropa. Un Tofu, curioso, fue acercándose poco a poco al Sacro, mientras este lo miraba. El Sacro, se levanto y se desperezo, y acaricio la cabeza del Tofu. De repente, alza la mano y golpeo al Tofu con fuerza en la cabeza, se suena los nudillos y termina de rematar al tofu de una patada. Luego, busca su bolso y saca un pequeño cuchillo de caza, con el que empieza a destripar al pequeño animal. Cuando termina, toma unos pocos pelos de la bestia y el guarda en unas botellas que mete en el bolso. Enciende un fuego y monta una cacerola con agua en el. Luego de despellejar lo que quedaba del Tofu (labor que se le notaba en la cara que odiaba), tiro la carne que saco de el animal en el estofado, y enterró los restos para que no atrajeran ningún depredador. Aprovecho mientras se cocinaba, para pasarse por el campo vaciando el contenido de las botellas con pelos de Tofu que tenia en el bolso. Listo el estofado, se sentó a comer con un cuento que tenia, y siguió observando el campo, ya que los Tofus se habían alejado.

Mientras comía, vio a un joven Ocra a la distancia, afanado sembrando en una plantación de calawazas, y sonrío. Vio que el Ocra se levantaba a descansar, y se dirigía a un pozo cercano. Con una sonrisa, viendo lo fuerte y decidido que era el Ocra, y la magnifica factura de su arco, decidió alcanzarlo. Corriendo, el Sacro llega hasta el pozo antes que el Ocra, y se sienta al lado del pozo. Al ver que el Ocra se acercaba, dijo con desdén:

-"Este es mi pozo, y aquí no puedes tomar, mas adelante esta el mar".

El Ocra giro la cabeza y miro al Sacro, de espaldas y contesto:

-"Ja, ¿Quién te dio derecho sobre el? ¿Tu mami?"

El Sacrógrito sonrío por estar cumpliendo su cometido de provocar al Ocra.

-"No, la tuya, pelo lindo. Así que largo de aquí antes de que decida aplastarte".

Fastidiado, mirándolo con mirada asesina, el Ocra apunta al Sacrógrito con su arco, pero sin disparar.

-"Juju, por fin alguien serio". –Suelta el Sacro con una sonrisa, mientras lo sacaba la espada- "A ver si no eres palabrerías como todos los demás. ¡Vamos, tú la llevas! "

Y señalo al Ocra con su espada. Pero este bajo su arco de repente, y dijo con frialdad:

-"No peleare contigo, no te daré el gusto. Así que largo, idiota".

La sonrisa se apago en el rostro del Sacrógrito y soltó una maldición por lo bajo. Miro alrededor y se le ocurrió una idea que hizo que volviera a sonreír.

-"Esta bien, no te obligare, mi nombre es Fulgor. Y me pillaste, solo quería pelear.- Dijo Fulgor, aparentando ser amable".

-"Como digas, ahora déjame que quiero tomar…"-Dijo el Ocra sin prestarle más atención, se agacho y tomo un sorbo de agua, sin dejar de ver al Sacro por el rabillo del ojo por si planeaba un ataque a su espalda.

-"Si eso quieres".- Contesto Fulgor, mientras se alejaba rápidamente.

Camino rápido hasta un pequeño sembradío de calawazas cercanos, y piso un par mientras gritada:

-"¡Uy! Creo que he pisado unas cuantas calawazas, nadie les manda a estar en mi camino". –Y piso otra con fuerza, haciendo que los pedazos de calawaza salieran volando en diferentes direcciones. El Ocra al haber escuchado el grito, levanta la cabeza y lo mira con rabia.

-"¿Que? ¿Te molesta? ¡Ven y venga tus 'pequeñas', entonces!"

-"¡Esta vez si te has volado la barda!" –Dijo el Ocra con un tono de ira, sacando su arco y colocando en posición de tiro.

Intempestivamente, suelta una flecha que iba directamente hacia la frente del Sacro, que este esquiva por milímetros. Aprovechando, el Ocra lanza una baliza de fuego cerca del Sacro, que activa lanzándole una flecha flamígera, haciendo que se cree varias llamaradas que zambullen al Sacrógrito.

-"Te lo has ganado"- Dijo con frialdad el Ocra, mientras bajaba el arco.

De repente, con una risa maniática, apareció Fulgor entre el fuego, cargando en una desenfrenada carrera hacia el Ocra, su ropa estaba chamuscada, pero no se veía ningún signo de daño significativo en su cuerpo. El Ocra, sorprendido, vuelve a preparar el arco, y cuando tiene al sacro apenas a unos metros, respiro profundo y lanzo una gran flecha de aire, que hizo envío por los aires al Sacrógrito hasta que se golpeo con la baliza, destruyéndola. El Sacro se levanto rápidamente entre un gruñido de dolor, y volvió a la carga mientras sangraba por las heridas que le hizo el golpe con la baliza en la espalda.

Mientras corría, el Ocra empezó a lanzar flechas a diestra y siniestra hacia el Sacro, este corría con las manos en cruz, recibiendo abiertamente todas las flechas que le llegaban, dejando atrás de el una estela de sangre. La sangre empezaba a formar unas manos en los costados del sacro dando la apariencia de que tuviera cuatro extremidades.

Cuando Fulgor llega hacia su enemigo este se zafa tirando su cuerpo hacia atrás, mientras apuntaba al Sacro en la cabeza, sin darle tiempo de lanzar la flecha, Fulgor uso su sangre como una cuerda que atrajo al Ocra directamente hacia el. Cuando lo tenia encima, uso sus manos de sangre para agarrarlo por el costado como un abrazo, y las otras sujetando sus hombros, y le propino un violento cabezazo, que dejo al Ocra tambaleando. Con un aullido de victoria, Fulgor se propuso a darle el golpe final, cuando escucha a alguien gritar, asustado de un nuevo enemigo o una artimaña del Ocra, mira a su alrededor para darse cuenta que no estaban solos.